Uno de los trenes más legendarios del mundo, “La Trochita” volvió a ponerse en marcha luego de 40 días de estar parado por tareas de mantenimiento. Con esto, la humeante formación vuelve a cruzar la estepa patagónica dando al paisaje un plus de belleza adicional.

La Trochita es un caso único, pues el tren fue declaro Monumento Histórico Nacional, y sus vagones, originales, son de 1922. Une las localidades de Ingeniero Jacobacci (Río Negro) y Esquel (Chubut), atravesando estepa, valle y montañas. Debe su nombre por el ancho de la via (trocha) que mide apenas 75 centímetros.

Cuando se realizó este ramal, iba a estar incluido en uno más grande que tenía como fin unir toda la Patagonia através del tren, lo que hubiera significado un cambio absoluto en la historia de esta región. Por sus inmensas distancias e infinitos horizontes, hay pueblos y parajes que han permanecido aislados desde siempre.

Se hizo famoso a escala internacional a partir de 1978 gracias a la publicación de la novela El Viejo Expreso Patagónico de Paul Theroux (The Old Patagonian Express). Se trata de uno de los ferrocarriles más australes del mundo, junto con el  Tren del Fin del Mundo en Ushuaia (Tierra del Fuego)

Este sábado en Esquel partió nuevamente la formación más querida para los amantes del ferrocarril, con pasaje repleto de turistas, volvió a marchar luego de 40 días de inactividad, luego de que se le hiciera un mantenimiento en su ramal. La soledad patagónica recobra compañía.