Fuente: La voz del Chaco. Fotos: archivo Infomedia.

Tras obtener el certificado de calidad que otorga el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Alimentaria (Senasa), la Cooperativa de Productores Apícolas de Margarita Belén (Copap), ya comercializa sus productos en el mercado internacional.

Este logro fue alcanzado por la entidad luego de un largo proceso donde recibió el acompañamiento y asesoramiento técnico del gobierno provincial, a través del Ministerio de Producción y de Programa de Desarrollo de Areas Rurales (Prodear), que la Unidad de Cambio Rural (Ucar) del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación ejecuta en el Chaco, en la órbita de la cartera productiva chaqueña.

Este paso beneficiará directamente a los 32 socios que actualmente conforman la Copap, quienes tienen sus emprendimientos apícolas en Resistencia, Barranqueras, Basail y en General San Martín. Además brindará un beneficio a todas aquellas entidades o particulares que quieran utilizar la moderna planta de Margarita Belén, donde se realiza todo el proceso de la miel hasta llegar a su envasado, cumpliendo las estrictas medidas exigidas para que el producto sea comercializado en el exterior.

Días pasados se realizó en la planta el proceso de extracción de miel, filtrado y almacenamiento, para posteriormente avanzar con el fraccionado, homogeneizado, pasteurizado y envasado del producto, ante la presencia de técnicas de la Dirección Provincial de Bromatología y la consultora del Programa de Control Alimentario Regional (Procar) del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, organismo que otorga el certificado de calidad una vez que se hayan cumplido de manera eficiente todos y cada uno de los pasos establecidos en el protocolo.

El operativo se desarrolló con éxito, sin inconvenientes, y de esta manera la prueba superada permitirá a esta cooperativa apícola chaqueña colocar sus productos en el mercado internacional. La Copap es el primer establecimiento apícola del Chaco, nacido en 2005. Integra el Consorcio Apícola del Chaco, creado en mayo de 2001 y que involucra a cinco cooperativas de distintos puntos de la provincia, sumando en total 180 productores.

El coordinador provincial del área Apícola del Ministerio de Producción, Pablo Chipulina, afirmó que «después de muchos años y mucho esfuerzo por parte de los productores y del gobierno provincial a través del Ministerio de Producción, se logró la habilitación por Senasa.

Se trata de un paso más en lo que es la implementación de sistemas de calidad y de trazabilidad de un producto tan apreciado y estimado por otros mercados como lo es la miel. Lo que podemos ver aquí es un nuevo avance de la cadena apícola de la provincia, lo que nos llena de satisfacción», agregó.

Anticipó que en mayo se realizará «una capacitación de iguales características para todos aquellos que son encargados de sala de las plantas apícolas que funcionan en la provincia, con la finalidad de sumar conocimiento sobre los pasos que se deben cumplir para acceder al certificado de calidad».

El presidente de la Copap, Oscar Orellana, recordó que hace diez años atrás «cuando asistíamos a nuestro primer simposio internacional de apicultura en Mendoza y que contó con la presencia de Alicia Kirchner, nació este sueño de crear una cooperativa para avanzar todos juntos y trabajar unidos para alcanzar los mejores beneficios a nuestros productores.

Soñamos con poner en las góndolas de los supermercados un producto con todas las normas de calidad que debe tener un alimento y hoy nos damos cuenta que todo el esfuerzo realizado rindió sus frutos, porque alcanzamos esa meta que habíamos proyectado».

«Este modelo nacional y provincial nos permitió alcanzar y hacer realidad los objetivos trazados, pero es necesario seguir cultivando entre nuestros jóvenes la cultura del trabajo, que alguna vez perdimos y que en los últimos años pudimos recuperar», concluyó.

La consultora del Procar, Laura Ensenoffer, detalló que «mediante un trabajo que estamos realizando para otorgar certificaciones, desde el año pasado hicimos la implementación de tres requisitos de calidad, como los procedimientos de saneamiento en la misma planta, manejo integrado de plagas, buenas prácticas de manufactura y todo ello nos llevó a solicitar la certificación de normas que ahora se la conoce por la sigla APPCC (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control), que está contemplado en la resolución 205 del Senasa, que a partir de mayo de este año comenzará a exigirse a todas las plantas que elaboran alimentos».