En Argentina mueren cada día 123 personas como consecuencia del tabaquismo. La recaudación impositiva por la venta de cigarrillos apenas llega a cubrir las dos terceras partes de los gastos directos que el cigarrillo provoca en el sistema de salud, y un alza del 50% en los impuestos a los atados permitirían evitar en 10 años 25.557 muertes, 42.560 infartos y eventos cardíacos, 15.451 accidentes cerebrovasculares y 11.222 nuevos cánceres, según datos del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recordó que Argentina es uno de los pocos países en el mundo y el único de Sudamérica cuyo parlamento no ratificó el Convenio Marco de Control de Tabaco (CMCT): un tratado internacional de salud pública aprobado en 2003 y puesto en vigor en 2005 que proporciona un marco para la adopción de medidas que reduzcan el consumo y la exposición al humo del cigarrillo.

Sería muy importante que Argentina pueda ratificar el Convenio para profundizar la lucha nacional e internacional de esta problemática que afecta a tantas personas”, dijo la representante de la OPS/OMS en Argentina, la epidemióloga Maureen Birmingham, durante la entrega del Premio por el Día Mundial sin Tabaco al IECS, una institución académica independiente afiliada a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Birminghan advirtió que “a pesar de los progresos (en el mundo) y de que la prevalencia está bajando, el cigarrillo sigue matando a 7 millones de personas cada año”.

“Incluso altos aumentos de impuestos no compensan los costos de la atención sanitaria (derivados del consumo de cigarrillos)”, dijo a la Agencia CyTA-Leloir el doctor Federico Augustovski, director del Departamento de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Economía de la Salud del IECS y uno de los autores que participó de las investigaciones premiadas.

Según anticipó Augustovski, existe un proyecto para estudiar cuál es la carga de enfermedad por tabaquismo, los costos de la asistencia y la recaudación impositiva a nivel de las provincias, lo que podría aportar argumentos para debilitar la resistencia de las provincias productoras de tabaco (como Salta, Jujuy y Misiones) a la ratificación del Convenio Marco.