La provincia de La Pampa volvió a reclamar contra Mendoza por el uso del agua. En esta ocasión, la causa no fue el río Atuel ni la cuenca del Desaguadero: se trata del proyecto Potasio Río Colorado, que el Gobierno provincial mendocino está intentando reactivar luego de la fallida puesta en marcha a manos de la empresa brasileña Vale. Atento a ello, los senadores pampeanos presentaron una resolución para pedirle al Ejecutivo nacional que se “abtenga” de autorizar el proyecto.

Senadores pampeanos de todos los colores políticos se pusieron de acuerdo. El agua es un tema mayor en La Pampa, y solicitaron la intervención del Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (Coirco) para que este organismo realice y analice un estudio de impacto ambiental.

El yacimiento de Potasio Rio Colorado (PRC) se encuentra en el departamento de Malargüe, al extremo Sur de la provincia de Mendoza y norte de la provincia de Neuquen. En el inicio fue una compañía argentina Minera Tea S. A. la que obtiene el permiso del gobierno mendocino para iniciar los estudios tendientes a la explotación del yacimiento de potasio, luego la empresa argentina cedió sus derechos a la Anglo-Australiana Río Tinto Company y posteriormente a fines de enero de 2009, la empresa Rio Tinto vendió el proyecto Potasio Rio Colorado a la minera Brasileña Vale.

El proyecto propone el uso del método de minería por disolución para traer el mineral a la superficie desde las capas de cloruro de potasio ubicadas a un kilómetro por debajo. Este proceso de extracción consiste en bombear agua caliente (que es sacada del Río Grande) hacia el nivel del mineral, donde se disuelve el cloruro de potasio y la mezcla de sal que forma las capas. Se bombea la solución a la superficie donde, luego de un proceso de secado, el cloruro de potasio se cristaliza y se purifica en un producto terminado listo para ser transportado a puerto para su exportación. Como residuo, quedan enormes cantidades de cloruro de sodio. Este residuo podría ser reinyectado en las cavernas que se formarán en el subsuelo.

La senadora pampeana Norma Durango explicó los motivos que impulsaron a emitir este petitorio, al cual calificó como una “advertencia” para el Gobierno nacional: “El Colorado es un río interprovincial, y el Coirco es la autoridad más importante que tiene la cuenca. Por lo tanto, todo lo que se realice sobre las aguas del río debe ser decidido por el organismo“. Mendoza ya tiene el antecedente de actuar en forma unilateral con respecto al Río Atuel, cauce que ha cerrado para La Pampa, dejando una amplia extensión de terrotio desertificado.

El proyecto minero cuestionado implica la utilización de 1 m3 por segundo de agua del río Grande, que desemboca en el Colorado.  “Además de ser un río para regadío, el Colorado nos provee de agua, incluso hasta en la ciudad de Santa Rosa y estamos a punto de comenzar a construir el acueducto hacia el resto de la provincia, siendo una solución muy importante para los problemas hídricos que sufrimos“, añadió. La minera usaría una cantidad muy grande agua, bajando el caudal, además de devolver el agua con elementos químicos.

En ese sentido, y tras recordar que “La Pampa tiene mala calidad de agua y muy poca cantidad“, la legisladora nacional remarcó que “nosotros cuidamos el agua del río Colorado y la defendemos como una necesidad vital para nuestro pueblo“.

A su vez, Durango afirmó que el reclamo nace de los contactoc que el Gobierno mendocino viene manteniendo con la Nación para la reactivación del proyecto de extracción de potasio, ubicado a pocos kilómetros de la margen del río Colorado, como así también algunas declaraciones a los medios. “Estamos pidiéndole al Poder Ejecutivo nacional que se abstenga de realizar algún proyecto sobre el río y mucho menos éste“, reiteró. La pampa, nuevamente lucha por su derecho de tener agua.