Por Damián Damore / Fotos: Jazmín Arellano. Enviados especiales.

Sin abandonar las boinas negras de su trabajo, que los cubren un sol que no da tregua, los chacareros pampeanos mostraban su paz habitual en la apertura del 2do. Festival de la Ganadería de Victorica (en rigor de verdad es la segunfa fiesta nacional, pero la celebración provincial superó las 30 ediciones) y del oeste pampeano, ubicada a una hora y media de Santa Rosa. La ciudad, de 8000 habitantes, vive su revolución a su manera: se desata a las noches en las peñas, luego de los espectáculos del escenario principal, en la plaza Héroes de Cochicó.

La primera luna comenzó cerca de las 22.30 del viernes 31, cuando lanzaron fuegos artificiales y se subió al escenario Cristian Fruyano junto a su banda. Fruyano es jujeño, pero se puede decir que es uno de los créditos locales, trabaja desde hace años en el Banco Nación que está en frente de la plaza. Comenzó con unas chacareras clásicas del noroeste, (“Chacarera para mi vuelta” y “Chacarera del camino”, del misionero Jorge Cardoso, fueron los entremeses), cuando el público todavía se acomodaba. De a poco iban llegando y bebían algo en la pizzería de la esquina mientras esperaban la cerveza y el número del cierre, que tenía a Bersuit Vergarabat como broche.

Fruyano, conocedor del ambiente, no tuvo el tiempo necesario para mostrar lo suyo: cuando promediaba la sexta canción del repertorio (cantaba “Jujuy para todos” tratando de traerles más ritmos de su tierra), le dijeron que era la última canción. Por un atraso en la programación pagó los platos rotos. Apesadumbrado, arengaba a sus compañeros a continuar el show en las peñas, el verdadero hito de esta fiesta. “Vamos a tocar del Ruso”, les decía mientras pedía explicaciones del por qué de su salida rápida. Le quedaron media docena de canciones y las ganas de ofrecer una selección de carnavalitos.

En la plaza se vendía comida sin parar. La ronda comenzaba con las hamburguesas del puesto de Galera (completa, a 25$) y seguían con las empanadas de carne dulce de Felipa (a 4 pesos). Las fríe en discos de arado: exquisitas.

Fue el turno de Manuel García Pereyra. El joven de Guaminí comenzó con la canción “El brillo del amor” para darse a conocer. Se movió en aguas seguras con un repertorio que combinó chacareras con sonido de pop latino. García Pereyra es una promesa: tiene una voz versátil de registro agudo y buen manejo de escena (canta desde muy chico y su experiencia se nota), pero su voz es muy parecida a la de Luciano Pareyra, tal vez deba ajustar el registro para escapar de las comparaciones (tal vez él no quiera eso) y eliminar tanta instrumentación en vivo: el violín de la banda es una sobrecarga en muchas canciones. “La Mataca”, “Nostalgias” y “Puestero Tejada”, del Negro Palma, coronoran un show aceptable.

Antes de la Bersuit había que bajar un cambio. De eso se encargaron Los Mosquitos, un dúo cómico de Saldungaray (“una cuidad pujante del sur de la provincia de Buenos Aires”, se mofaban sus integrantes) que combinó buenas y malas. Hubo dosis de humor costumbrista y alguna que otra canción graciosa, como la dedicada al balneario de Monte Hermoso, cerca de Bahía Blanca, una pieza que recuerda a la zamba “Añoralgias”, de Les Luthiers.

Con la Bersuit en escena había 3 mil personas en los alrededores. Daniel Suárez tomó el micrófono para cantar dos hits de la vieja era de la banda, antes de la salida de Gustavo Cordera. “El tiempo no para” y “La Soledad” fueron dos buenas elecciones para entrar en ritmo y dejar en claro que la banda hace revisionismo pero no se detiene. Continuaron con las canciones de La Revuelta, el último disco que la banda publicó en 2012. “Cambiar el alma” y “Dios te salve” fueron la transición para abordar nuevas versiones de viejos clásicos, como “Sencillamente” (donde cantó el Condor Germán Sbarbatti, aunque la pieza se hubiera lucido más con la voz de Suárez).

Suárez muestra un voz limpia: canta en el mismo registro que Cordera, pero se lo escucha mejor cantor. El ida y vuelta entre los dos cantantes, es decir él y Sbarbatti, no siempre encuentra la mejor alquimia. A veces la banda sobrecarga coros y canon, como sucedió en “Tomo para no enamorarme”, y el combo se desdibuja. A favor: fue muy buena las versión de “Señor Cobranza”.

“No te olvides del ayer” (también de La Revuelta) hizo descansar a la gente que se preparaba para saltar hasta tocar el cielo estrellado con “La argentinidad al palo” y “La bolsa”. A las dos de la mañana se terminó todo, pero sólo en la plaza Héroes de Cochicó. La gente se esparció por las peñas (están habilitadas a abrir sólo cuando se apaga la luz del escenario oficial): la del trío Voces y Los Amigos (15$ la entrada) son los lugares donde los músicos tocan y la gente disfruta hasta las 8 de la mañana. 

 

Cómo sigue el festival: 

2/2 Musiqueros Entrerrianos/ Alma de Luna

3/2 Tonolec / Algarroba.com

4/2 Gustavo Remesar / Los Galigaris

5/2 Walter Sosa / Calle Vapor / Los Guaraníes

6/2 Ramiro Hittaler / QV4 / Lázaro Caballero Moreno

7/2 Los Carabajal / Los Montesinos / Dúo Coplanacu

8/2 Amar Azul / Toro Quevedo / Desfile de tropillas y emprendados

9/2 Gran jineteada, con 150.000 pesos en premios

 

Además, habrá talleres de platería criolla, texiles de uso tradicional y soguería.

 

El Viernes 7/2 Raúl Finucci presenta su libro “Todos somos gauchos” (Editorial Letemendia)