Un grupo de alrededor de quince personas, denominados Chakra Raíz tenían la intención de hacer una eco aldea en Toay (La Pampa), construyeron casas en adobe y jamás alambraron las tierras por las cuales hoy son enjuiciados.”La propuesta que tiene el sistema en estos casos es la judicialización y la penalización”, declaró Anahí Montes, miembro del grupo al que acusan de usurpar tierras que estaban ociosas. El grupo planeaba hacer una Reserva Natural.

El terreno en disputa está en la localidad de Toay, a pocos kilómetros de Santa Rosa. En el año 2015 el grupo Chakra Raíz decidió usar la tierra para construir una eco aldea, además de proyectar allí un estilo de vida basado en actividades sustentables. Para tal fin, primero vivieron en carpas pero luego construyeron casas de adobe y continuaron viviendo sin causar ningún problema. Los vecinos de la eco aldea jamás los denunciaron.

El Estado provincial antes de iniciar una instancia de diálogo, procedió a denunciarlos. El Instituto Provincial Autárquico de la Vivienda (IPAV) fue el organismo que el sistema eligió para penalizar la desición de este grupo de hacer uso de tierras que no eran usadas para volverlas sustentables. Según el IPAV en el terreno donde están las casas de adobe planean hacer cien casas sociales.

El juicio por usurpación dio inicio y durante el primer día el fiscal penal Carlos Ordás anticipó que solicitará que se desaloje en forma inmediata a las quince personas que viven en el predio donde hoy está la eco aldea. Para el fiscal, a cada uno de ellos les podría caber entre seis y tres años de prisión. La defensora oficial, que representa a los integrantes de Chakra Raíz entiende que ellos deben ser absueltos ya que entiende que no existe delito. “Habitan en ese predio, pero eso no constituye un delito”, además solicitó a los jueces que vayan al predio para hacer una inspección ocular y vean cómo es la eco aldea.

“No tuvimos la posibilidad de ser escuchados, de llegar a una mesa de diálogo y poder solucionar este problema en forma humana y sensible; esto tiene que ver con una necesidad habitacional y la defensa de un espacio natural. Sentimos que siempre se puede tocar el corazón de las personas y más cuando es una causa noble. La propuesta que tiene el sistema en estos casos es la judicialización y la penalización. Estamos enfrenado esta situación por eso. Es la manera que estamos siendo escuchando por personas que tienen cierto poder”, explicó Anahí Montes.

“Estamos en el lugar hace un año, 10 meses y diez días. En principio en carpas, después empezamos a construir casas en barro, el terreno está abandonado hace 30 años, no hay alambrado ni cartel de ningún tipo. Es una tierra fiscal ociosa“, confiesa con toda la razón que puede tener una persona de sentido común. Además, entre los objetivos que persiguen en la eco aldea es preservar el ambiente como una Reserva Natural. “Si la tierra tiene un dueño, buscaremos la forma de pagarle”, explica esperando una respuesta del Estado, que no hubo. Mucho más fácil es el desalojo y la cárcel.