Por Leandro Vesco / Fuente: Telam

El gobierno nacional transfirió a La Pampa la propiedad del complejo del balneario Pehuén Co, ubicado en el sur bonaerense, para facilitar que chicos, jóvenes y adultos pampeanos tengan “una puerta al mar” a través de programas sociales que se aplican en la provincia.

“El complejo Pehuén Co es como tener un pedacito de la provincia pegada al mar. En esta última temporada 4.000 pampeanos pudieron disfrutar de esta posibilidad, que no es poca cosa para nosotros”, destacó un funcionario provincial.

El convenio fue firmado por el gobernador de la Pampa y el vicepresidente de la Agencia de Administración de Bienes del Estado, Martín Reibel Maier. En el caso de Pehuen Có -que funciona desde el año 1992- este convenio permite la recuperación del valor de ese bien y la continuidad del funcionamiento del Campamento “Natalio Masseroni” permitiendo que el mismo sea un bien del Gobierno de La Pampa.

El complejo puede albergar unas 90 personas, el salón de usos múltiples tiene capacidad para unas 160 y las instalaciones, que fueron reacondicionadas por el gobierno provincial, son utilizadas desde 1992 cuando se firmó un convenio entre Nación y La Pampa para utilizarlas en comodato.

Reibel destacó que en su misión de “rescatar los bienes del Estado” se realizaron “más de cien gestiones con municipios y provincias”. Asi mismo aclaró que “esta decisión parte de la gestión que hizo la diputada Luz Alonso, quien me propuso encontrar una salida al mar para La Pampa”, señaló.

El funcionario remarcó la importancia de iniciativas nacionales como el Procrear, en el que Santa Rosa “es una de las ciudades que más obras tiene en ejecución a la par de otras ciudades como Córdoba y Capital Federal, con la construcción de unas 517 unidades” habitacionales.

La Pampa es una de las provincias más jóvenes de la república, ya que fue reconocida políticamente en 1952. Hasta ese año fue Territorio Nacional de La Pampa, y desde siempre por su condición geográfica y política ha tenido problemas con el agua. Mendoza, su vecina, le niega las aguas del Río Autel, un rio interprovincial y un pedido que La Pampa viene haciendo desde hace varias décadas.