En una de las zonas frutícolas más importantes del país, la fruta que llega a las verdulerias es mala y cara. Un kilo de naranja en Paraná sale 45 pesos, se puede conseguir más barata pero se trata de fruta de mala calidad. Las inundaciones y el aumento en la tarifa del combustible que encarece el flete, hace cada vez se les hace más difícil para los litoraleños hallar frutas y verduras para consumir.

El agua que aisla pueblos y afecta enormes areas han hecho que este año la producción de cítricos, por ejemplo, se vean muy afectada. Históricamente la provincia de Entre Ríos se autoabastecía de estos productos, pero también se trató de una de las provincias con mayores problemas de inundación. La región no escapa a la dura realidad. Las chacras entrerrianas, de Santa Fe y Corrientes, están quebradas. 

El presidente de la Sociedad de Quinteros de Santa Fe, Guillermo Beckmann, manifestó que las inundaciones por la crecida de los ríos Salado y Paraná y los más de 800 milímetros de lluvias caídas en lo que va del año, causaron “más de 16.000 hectáreas devastadas y el quebranto de muchísimo productores de la zona“. la ONG que agrupa a más de 240 productores de la zona, calificaron como  “verdadero desastre la situación en los campos afectados por las inundaciones. Este año se conjugaron los dos ríos altos, intensas lluvias. Perdimos el 90 % de la producción”

En Paraná los horticultores esta semana estarán sembrando y con suerte, y si no llueve mucho, en dos meses habrá algo de verdura fresca. “Solamente se salvaron algunas cosas que se encuentran en terrenos altos, pero se inundaron y se pudrieron todas las verduras y tardaremos varios meses en recuperarnos. Recién hoy se pudo comenzar a mover un poco de tierra, con la ayuda de plantines podemos llegar a tener algo para dentro de 45 días, y nuestro principal problema es que no entra dinero, se atrasan los pagos, sumado a que subieron el combustible, los insumos, los impuestos, las semillas. Todo se complica

A Paraná está llegando fruta y verdura de La Plata y este no es un dato menor ya que desde el Espacio Multidisciplinario de Interacción Socio Ambiental (Emisa) que funciona en la Universidad de La Plata se informó que “ocho de cada diez verduras y frutas tienen agrotóxicos”. El año pasado se difundió un estudio en donde se aseguraba que la fruta y verdura que se cosechaba en las quintas platenses contenían insecticidas como lambdacialotrina, endosulfán, clorpirifos y cipermetrina, y fungicidas como tebuconazole, tpoxiconazol.

“Estos son los amigos del glifosato”, comentó en su presentación Damián Marino, en el Congreso de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas de Rosario.