Por Pilar Rey Mendez

Presidenta de la CONAETi desde el 20/05/05 hasta la actualidad

 

El trabajo infantil -que todavía existe, a pesar de los indicadores favorables a nivel macroeconómico- nos enfrenta a la complejidad de la problemática y obliga a los responsables de las políticas públicas al diseño y puesta en marcha de articulaciones entre actores sociales y unidades de gobierno que permitan generar respuestas. Esto lo viene haciendo la Comisión Nacional para la Erradicación de Trabajo Infantil (CONAETI) desde su creación en el año 2000. Teniendo en cuenta el sistema federal de gobierno, se promovió que cada provincia tenga su propia Comisión Provincial (COPRETI) lo que hoy ocurre en 23 de las 24 jurisdicciones. En una primera etapa, la CONAETI se centró en acciones de difusión y concientización sobre la vulneración de derechos que implica para un niño o niña trabajar para obtener su sustento o el de su familia.
A partir de 2003, el tema cobró mayor protagonismo en la agenda pública. En 2004 se elaboró la “Encuesta de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes” (EANNA). Fue la primera encuesta específica sobre esta problemática y abarcó áreas rurales y  urbanas. En 2006 se realizó el segundo relevamiento.
En 2005 se avanzó en el diseño del Plan Nacional para Prevenir y Erradicar el trabajo infantil, en el que participaron la mayoría de las provincias. Su resultado fue el Plan 2006/102 ya ejecutado, que privilegió la sustitución del ingreso aportado por los niños; el estímulo a la inclusión y permanencia en el sistema educativo; el cuidado de la salud y la prevención de riesgos asociados al trabajo teniendo en cuenta el género; la capacitación y diversificación de oportunidades laborales para los padres y madres; la identificación y concientización de actores sociales clave para intervenir en la problemática; la alianza entre los diferentes sectores; la conformación de redes y la intervención en el ámbito local.

Becas. En 2007 se firmó un Convenio entre los Ministerios de Trabajo y Educación por el cual se otorgaron 13.684 becas a niños y niñas para que abandonen la actividad y permanezcan en el sistema educativo. 653 madres, padres o adultos a cargo se incorporaron al Seguro de Capacitación y Empleo. La Asignación Universal por Hijo constituyó una política superadora.
En ese período se comenzó a brindar capacitación continua a inspectores de trabajo, actores clave del proceso, y a hacer relevamiento de niños y niñas en situación de trabajo infantil.
La red de Empresas contra el Trabajo Infantil fue creada en 2006 en el marco de la CONAETI, para generar programas y proyectos en las empresas y en la cadena de valor. Entre sus resultados: campaña interna de comunicación; campaña externa de difusión; capacitaciones regionales y el Programa Jardines de Cosecha.
Se realizaron cinco Seminarios Regionales de Trabajo Infantil y Educación entre 2008 y 2009, en los cuales se presentaron trabajos de investigación y experiencias de ONGs para estimular el conocimiento a nivel local.
En 2009, la CONAETI y el MTEySS suscribieron un segundo convenio marco con la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) para desarrollar acciones conjuntas. Se trabajó en la capacitación a agentes de salud. El otro eje fue la incorporación de la temática en programas del Ministerio de Salud. En el Programa de Municipios Saludables y en la historia clínica del Tren Sanitario se incluyeron preguntas para relevar información sobre la existencia de trabajo infantil. Se abrió un consultorio en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez para atender patologías laborales de adolescentes.
Con la sanción de la ley nacional 26.390 de Prohibición del Trabajo Infantil y Protección del Trabajo Adolescente se elevó la edad de admisión al empleo a 16 años a partir del 25 de mayo de 2010, y por primera vez se regula el trabajo en empresas familiares, entre otras importantes modificaciones.

Trabajo rural. De acuerdo a la EANNA, mientras en las áreas urbanas trabaja el 6,4% de los niños y niñas de 5 a 13 años, en el rural lo hace el 8%. La diferencia crece en la franja de 14 a 17 años, en la cual trabaja, el 19,1% de adolescentes en el área urbana mientras que en el ámbito rural lo hace el 35,5%.
El trabajo infantil rural tiene algunas características específicas. Tradicionalmente se ha adjudicado a los valores culturales de las familias campesinas la incorporación temprana de los hijos e hijas al trabajo. No obstante, en diversos contactos que han tenido técnicos de la CONAETI con pequeños productores o peones rurales se ha evidenciado que esas mismas familias valoran la educación formal y cuando recurren al trabajo infantil lo hacen porque no vislumbran un mejor futuro para sus hijos que el que brinda su propio ámbito. No debe dejar de mencionarse, además, que el pago a destajo está generalizado en el ámbito rural, por lo que el trabajador frecuentemente incorpora a toda la familia para lograr mayor productividad.
Los factores mencionados se refuerzan con un estudio en el que aparece como un factor determinante la carencia de espacios de cuidado para los niños y niñas mientras los adultos trabajan, lo que los obliga a llevarlos consigo. Por ello se emprendieron acciones para superar esas carencias.
En 2007, las COPRETIS presentaron un mapeo de trabajo infantil rural que sirvió como insumo para el diseño de acciones a nivel local. Por otro lado, con el programa “Jardines de Cosecha” se inauguraron 10 jardines en Salta para hijas e hijos de trabajadores tabacaleros y 1 en Jujuy. En junio se proyecta la inauguración de otro en Tucumán para trabajadores del limón. Es una iniciativa surgida de la Red de Empresas con financiamiento del Ministerio de Desarrollo Social y asistencia técnica de la CONAETI. Permite prevenir los efectos nocivos en la salud, ya que se evita el contacto con agroquímicos, la exposición a factores climáticos adversos, la sobrecarga de tareas, el acarreo de elementos demasiado pesados para sus posibilidades físicas y la manipulación de herramientas cortantes. Entre las ventajas, se da oportunidad al fortalecimiento de la educación, la realización de actividades lúdicas y artísticas, y sobre todo la posibilidad de contar con un entorno seguro y recibir los cuidados adecuados a la edad durante el horario laboral de los padres.
Entre las recientes modificaciones introducidas en el Proyecto de Ley presentado por el Gobierno para el Nuevo Estatuto del Peón Rural, se incorporó la obligación para el empleador de habilitar espacios de cuidado y contención con personal calificado para atender durante la jornada laboral a los niños y niñas a cargo del trabajador, tanto para quienes no hayan cumplido la edad escolar cuanto, a contraturno, para los que asistan a la escuela y durante la jornada laboral de los adultos a cuyo cargo se encuentran.
Está aprobado y en ejecución el Plan Nacional 2011/15 con reformulaciones y nuevas líneas de acción.
Por último, de acuerdo a las palabras del ministro Carlos Tomada, debemos constituirnos todos y cada uno de los ciudadanos en militantes a favor de la erradicación del trabajo infantil, teniendo en cuenta la siguiente consigna: “Hoy escuela y juego, mañana trabajo decente”.