Se trata de la Escuela N°12, que cuenta actualmente con una matrícula de más de 80 niñas y niños de entre 6 y 12 años, que habitan un edificio muy especial: una escuela construida con materiales reciclados, que tiene una huerta interior, utiliza energías limpias y recolecta el agua de lluvia.

Los alumnos y alumnas fueron los anfitriones de la celebración de este primer año de vida de la escuela sustentable, y realizaron visitas guiadas a quienes se acercaron a conocer el lugar.

El edificio sustentable, producto de un trabajo en conjunto entre la sociedad civil, el sector público y el privado, sin estufas, ventiladores ni aires acondicionados, mantiene una temperatura estable todo el año de entre 18° y 25° por las características de su construcción.

Fue construido por 200 voluntarios de distintos países que llegaron a Mar Chiquita en marzo de 2018, en tan solo 60 días junto a la comunidad local y bajo la dirección de la organización Tagma, completaron la construcción.

Durante su primer año, los alumnos y alumnas participaron en talleres para conocer en profundidad el funcionamiento del edificio. Al mismo tiempo, los habitantes de Mar Chiquita organizan y participan de diversas actividades comunitarias en el edificio.

Para la celebración de su primer aniversario, la escuela ofreció una jornada de plantación de árboles en el jardín y, junto a los padres de los alumnos, se construyeron juegos de exterior para los más chicos.