Queda prohibida “la producción, importación y comercialización de productos cosméticos y productos de higiene oral de uso odontológico que contengan microperlas de plástico añadidas intencionalmente, a partir de los dos años contados desde la publicación de esta ley”.

Se define como microperlas o microesferas de plástico a aquellos materiales sintéticos que están hechos de polímeros derivados del petróleo o de base biológica, que son partículas sólidas, de tamaño inferior a cinco milímetros, que no son solubles en agua y cuya degradabilidad es baja.

El texto aprobado por los senadores incluye productos cosméticos para la higiene personal y perfumes, pastas, geles y cremas dentales, colutorios y enjuagues bucales destinadas a higienizar, proteger o mantener en buen estado la cavidad bucal, tejidos blandos y duros.

Las infracciones a esta ley se considerarán como graves o muy graves, y serán sancionadas de acuerdo a las disposiciones de la ley 16.463 sobre medicamentos y sus normas reglamentarias.

Se designa a la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) o el organismo que en el futuro la reemplace, como autoridad de aplicación.

La producción de ese tipo de productos “no solamente afecta al ecosistema sino a lo que tiene que ver con mejorar la calidad del medioambiente y la vida humana que llevamos nosotros”, destacó la titular de la Comisión de Legislación General, Ana Almirón y agregó que “estas micro-perlas no se disuelven y por tanto pueden dañar el medio ambiente”.