No son buenas noticias para los habitantes del interior bonaerense, en las últimas horas la gobernadora María Eugenia Vidal basándose en el choque que sucedió entre una formación de Ferrobaires y Belgrano Cargas en la localidad de Rawson en el Partido de Chacabuco, y teniendo en mano los resultados de una auditoría, decidió suspender todos los servicios de dicha compañia, dejando a la provincia de Buenos Aires sin su principal prestadora de servicios ferroviarios. Los coches se hallan en un pésimo estado.

El Ministro de Infraestructura provincial, Edgardo Cenzón dispuso que Ferrobaires cancele todos sus servicios. La Auditoría General de la Nación (AGN) y la Comisión Nacional de Regulación de Transporte hacía meses que venían realizando un completo análisis del estado del material rodante de Ferrobaires, el accidente en Rawson que dejó 30 heridos fue la gota que revalsó el vaso para tomar una desición ya estaba tomada. 

Los coches tienen más de 30 años de uso, inadecuado material de resguardo y muchos bienes en estado de inoperatividad“, comunicó la AGN en su informe que muestra hasta qué punto se ha deteriorado el sistema ferroviario bonaerense, siendo una de las provincias que más necesita de un servicio de transporte económico para achicar las enormes distancias que tiene su mapa. Han pasado las décadas y nadie ha hecho nada para mejorar el servicio. Sí hubo muchas inauguraciones y servicios publicitados, reaperturas de ramales que sirvieron para una foto con tinte electoral, y para nada más, como es el caso del ramal que unía la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con Mar del Plata. Desde febrero los durmientes que dejó la gestión de Florencio Randazzo hay se hallan rotos y hay peligro de descarrilamiento de las unidades.

El accidente que sucedió en Rawson desnudó el terminal estado en el que se halla el sistema ferroviario bonaerense. Antes de que saliera el sol del jueves pasado una formación de Ferrobaires chocó contra un carguero del Belgrano Cargas, provocando un saldo de 30 heridos que fueron derivados al hospital de Rawson. Lo llamativo del accidente es que la segunda formación se hallaba detenida, por lo que el mismo se debió a una falla humana. Los propios empleados de Ferrobaires aseguraron que esto se produjo por el pésimo estado en el que se halla el sistema de telecomunicaciones de la empresa. Los habitantes de los pueblos aseguran que otro de los problemas es que los viejos durmientes se topan con algunos nuevos que se han puesto sin niguna planificación por lo que siempre se producen descarrilamientos. Acá lo más increíble es que no haya ocurrido una tragedia mayor.

“No sólo el material rodante estaba deteriorado, sino que también la infraestructura de las vías, los señalamientos y las telecomunicaciones, debido en gran parte a la nula inversión en las tareas de mantenimiento. Las formaciones TALGO IV adquiridas a España tuvieron que ser retiradas del servicio, ya que se las exigía más de lo habitual, dañándose continuamente y llegando en dos oportunidades a descarrilar”, hay serios indicios de que esta compra se trató de un caso más de corrupción ya que se trató de material rodante a un punto de ser chatarra.

Otro problema que atraviesa Ferrobaires es el sobredimensionamiento del su recurso humano. Ferrobaires tiene una planta de 2700 trabajadores. Hasta el jueves pasado la empresa sólo tenía dos ramales de pasajeros activos, el de Junin y el de Bahía Blanca. Para el dirigente ferroviario “Pollo” Sobrero, puso en duda que todos estos trabajadores cumplan alguna función, “los que realmente trabajan son mil” Para Sobrero los demás serían “noquis y barras de Banfield”

Desde Infraestructura provincial comunicaron que: “A partir de esta disposición, Ferrobaires implementará las medidas necesarias, coordinadas con el Estado Nacional, para asegurar la reactivación del servicio con las condiciones óptimas protegiendo las fuentes laborales implicadas”, aseguraron. Aunque desde el gremio de la Fraternidad se hallan preocupados. La inmensa planta de trabajadores que tiene Ferrobaires no ha garantizado en todos estos años un mejor servicio. Todos los protagonistas de este problema aseguran que tal cual como estaba funcionando Ferrobaires no podía seguir prestando servicio. Con la cancelación de los servicios se evita que se produzca un accidente mayor en donde se deban lamentar víctimas fatales. El sistema ferroviario en la provincia de Buenos Aires es un espejo del poco interés de los gobiernos por brindar un servicio verdaderamente popular y económico, que une los pueblos del interior, llevando movimiento, trabajo y desarrollo.