Alentado por medidas de devolución impositiva y con una perspectiva climática favorable, el trigo parece tener en esta campaña 2013/2014 la revancha tras una cosecha anterior signada por la escasez derivada de un clima desfavorable y restringido por el tope a las ventas externas de ese cereal.

Argentina es el sexto exportador mundial de trigo. Pero el año pasado tuvo una cosecha que no le dejó margen para las ventas externas; debió abastecer el mercado interno porque tuvo un área sembrada de 3,16 millones de hectáreas y una producción de 9 millones de toneladas.

Los números dependieron del clima, que complicó la campaña. Eso tuvo otra consecuencia: como el Gobierno autoriza a exportar el excedente y prioriza el abastecimiento del mercado interno, el margen de venta externa resultó casi nulo.

Pero antes de empezar esta campaña, el Gobierno anunció que autorizará 5 millones de toneladas de trigo para exportar y creó un fideicomiso que se sustentará con las tasas que pagan los agricultores, a quienes se les reintegrará -a través de este fideicomiso- los impuestos cobrados al sector en conceptos de derechos de exportación.

“Va a aumentar la superficie sembrada con trigo por diferentes motivos: el anuncio del fideicomiso (para devolver impuestos) del Gobierno, las favorables condiciones de humedad del suelo y las mejores condiciones de mercado”, enumeró Lorenzo Basso, el secretario de Agricultura de la Nación. Y amplió. “El área será de cerca de 4,5 millones de hectáreas”.

La estimación del funcionario ubica a la presente campaña con un incremento del 40 por ciento en su superficie sembrada con respecto a la temporada anterior.

Pero según el Departamento de Estimaciones Agrícolas de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la superficie sembrada con trigo será de 3,9 millones de hectáreas. El anuncio lo hizo en momentos en que se está sembrando ese cereal, con algunas falencias climáticas en algunas regiones del Norte del país.

Esa entidad dijo que los cuadros deficientes en la región del NOA y el NEA, por falta de humedad en los suelos, son compensados por lotes que se van sumando en regiones de Córdoba y en las regiones Sudeste y Sudoeste de la provincia de Buenos Aires.    

El aumento de las hectáreas sembradas con trigo tiene, según la Bolsa, otra explicación: los productores que habían sembrado cebada -y dejado de sembrar trigo- y se encontraron con la sobrecarga de lluvias, más la falta de experiencia en el manejo de ese cereal, marcarían el retorno de ellos al trigo.