Parece tener vida propia y una estrategia, el fuego que afecta hace más de dos semsnas al Parque Nacional Los Alerces. El siniestro, que se habría iniciado en forma intencional, comenzó el jueves 21 de enero pasado, y ya afectó a 1.820 hectáreas de bosques y sotobosques arbustivos nativos, y mantiene dos sectores con mucha actividad, en partes de altura de los valles del cerro Cocinero y del arroyo Cascada, que además son áreas de muy difícil acceso.

Allí actúan cerca de 200 brigadistas de la Coordinación de Incendios Forestales de la Administración de Parques Nacionales y del Servicio Federal del Manejo del Fuego (SFMF), asistidos por Gendarmería Nacional, personal y equipamiento de Chubut y el Ejército.

Con el apoyo de cuatro aviones hidrantes y tres helicópteros con helibaldes, los combatientes forestales lograron circunscribir el perímetro completo del incendio, gracias a esta acción se ha podido salvar una parte importante del parque, y no afectar los servicios turísticos del Parque, que funcionan con total normalidad.

Por otra parte, los brigadistas de Chubut y el SFMF, ayudados por bomberos voluntarios y los municipios de la zona, y también por los medios aéreos, lograron ya controlar el incendio de campos cercano a Trevelin, iniciado el domingo 24 de enero pasado, que ya consumió 600 hectáreas de vegetación arbustiva y pastizales.

Sin embargo, las altas temperaturas, el viento cálido y la sequía que domina la región, además de que no llueve hace varios días y el difícil acceso a los lugares en donde se hallan los focos ígneos dificultan la llegada de los brigadistas que hacen lo imposible por ganarle al fuego que consume bosque virgen cada minuto.