En un bar palermitano, cercano a su casa y a la radio, Rolando Hanglin, llega y todos lo saludan. Pero sin estridencias, como un ser común y casi, casi como sin darse cuenta de que durante más de veinte años las mujeres suspiraron, se estremecieron y lloraron y rieron con él cuando estaba en radio Continental y ahora lo siguen por la 10. Casi esboza una sonrisa cuando se le reconoce su lado positivo y él lo niega replicando que es pesimista por naturaleza.  Con el desfile de personajes que pueblan el éter que maneja Hanglin, su humanidad, maciza, formal, con aire yogui, gentleman y alta gama al mismo tiempo, está de vuelta en algo así como la vida y en el amor. Hanglin sabe lo que quiere y lo dice en su octavo libro, “El señor González y otros fachos”, que encabeza el ránking de lecturas desde que salió hace cuatro meses. Adelanta que en el próximo libro en la tapa quizás aparezca un fachito dibujado, con bigotito y todo. Irreverente, su inteligencia exige despegarse de sus personajes porque uno puede caer en la trampa de sobresaltarse. La sonrisa no alcanza para amenguar la sabiduría de su vida y ni la mirada dulce que perfora. Hanglin no le hace asco a ningún tema. Es él y sus personajes. Todo junto.
-¿Te parece que en los últimos años hay un cambio de paradigma?
– No, no. Bueno, han cambiado las costumbres sexuales.
-¿Es un cambio de mentalidad la Ley Matrimonio Igualitario?
– No es el cambio que a mi me divierte. El matrimonio es entre un hombre y una mujer, para tener niños, para formar una familia. Es heterosexual por definición. No me pareció bien que se llamara Ley del Matrimonio, es más una cuestión de patrimonio. Pero ya está.
-El reencuentro con Marta. Es el amor después del amor?
-Lo mas importante de todo es haber tenido la suerte de reencontrarnos, es la fantasía que tienen muchos de re encontrarse con el amor de su vida. Pero bueno, a veces las cosas están empiojadas; además, puede haber otras parejas. Yo tenía mucha fe en ella, nosotros nos reencontramos de casualidad, en el momento justo, en el lugar justo. Tuve Suerte.
– ¿La mujer es más fuerte?
-Los cuarenta años de feminismo le han hecho un gran daño a la mujer. Le arruinó la cabeza. La puso en una actitud odiosa. La mujer está muy agresiva, respondedora, desconsiderada, maleducada, mal hablada, soy chapado a la antigua. Y eso ha hecho que el hombre huya. Y ahora los hombres quieren ser nena o nenes, pero no, hombres. El hombre, no está bien visto. Toda esa prensa en contra de ese hombre macho, golpeador, torturador, dictador, nadie quiere ser eso. El machismo ha sido calumniado. Porque es básicamente, caballerosidad. El hombre protege a su familia, a los suyos, ese es el macho, el machismo. Lo otro, son los horrores que ha cometido el varón. La imagen de hombre está muy desdibujada.
-¿Sos medio misógino?
-Noo, las mujeres me encantan. Las lesbianas me encantan, te potencian. Pasa lo siguiente: Macho más macho, se resta. Mujer más mujer, se potencia.
-Porqué será? A muchas mujeres les pasa lo mismo..
– No sé porqué pero es así.
-En Tucumán, los amaichas eligen cada febrero a la “Pachamama”, premian a la mujer más sabia, por su experiencia de vida y por haber llegado a tan mayor y eso, consideran, es sabiduría. En la televisión se discute, por ejemplo, cuando Luly Fernández muestra la cola. Te parece que la televisión es retrógrada, que ha empeorado?
-La televisión no es la misma porque no está Olmedo, porque tampoco está Calabró ni Mario Sapag. Hay un montón que no están. Era el mundo de los cómicos. El público adora a los artistas grandes y a los grandes artistas. En mar del Plata la gente va a ver a Brandoni, Jorge Corona, Tristán, María Marta Serra Lima. Mirá Los Chalchaleros vuelven hoy y llenan.  A Tinelli lo felicito por toda su carrera y en especial por el desnudo de Cinthia Fernández. Fue un momento cúlmine de la TV: habló su majestad el cuerpo.  Creo que la belleza siempre emociona y esa chica emociona con su cuerpo. Yo no lo vi. Pero creo en la belleza. Fue un gran momento de la TV y de Tinelli.
-¿ Te parece que la Argentina no está preparada para ver lo que se ve por TV?
-Mas bien la gente está preparada. Los periodistas, no. Miran todo por internet. La vida está en la calle, no en internet. No han jugado a la pelota, no han ido al cine a chapar, ni a bailar, tuvieron una infancia con un triciclo en el balcón. Sale un periodista que estudió periodismo pero para reflejar lo que pasa hay que estar en la calle.
-Y…cuál es el lenguaje de la calle.
-Lo traje aquí preparado, busqué ese lenguaje  de los que nacimos en Ramos, en San Isidro o en Quilmes, una manera de expresarnos con naturalidad, sin miedo, el lenguaje de María Elena Walsh, Carrizo, Marecco con “algo de campo”…mirá todas las cosas de campo que hay: como decían en el pueblo: “Un regio”, o  salir con una mina es un “programa, un programón” o “le arrastra el ala”; bien de pueblo también es: “cómo será la laguna que un chancho la cruza al trote” o “ese es un indio”, “lo hizo a pata ancha”. La China lo tiene como carnero degollado.  Hay frases de barrio, “Vamos  a ver dijo un ciego”, algo de humor o del turf : “está con un encrispado”; te viniste con el caballo cambiado,  o “Este es un potro” o “esa fulana tiene varios Pellegrini”. “Varón dijo la partera,  ahhh  varóóón”. O “me vas a sacar canas verdes”
-Vos deberías tener una chacrita..
-Tengo una tierra en Chapadmalal. La pampa y el acantilado.
-Cada libro es un momento de tu vida…
-Es un cierre de una etapa…. Ahora viene otro señor González más facho que nunca. González es una caricatura de mí mismo. Pero González adora a Cinthia Fernández.
-¿Que te gustaría hacer en los próximos años?
-Mi gran proyecto es que no pase nada.
-¿No hagan olas?
– No hagan olas. A todo nivel.