Investigadores del Instituto de Ciencias Sociales y Disciplinas Proyectuales de la Fundación UADE desarrollaron un prototipo de vivienda prefabricada panelizada y transportable, pensada para habitar en distintos contextos geográficos. Con técnicas que tienen en cuenta la eficiencia y sustentabilidad, la Cámara Argentina de la Madera (CADAMDA) ya trabaja en la construcción del primer módulo.

El proyecto fue realizado por el área de Arquitectura y Diseño, donde participaron no sólo docentes investigadores, sino también alumnos de las licenciaturas de Diseño de Interiores y Diseño Industrial.

Para el desarrollo del prototipo se utilizaron técnicas productivas, materiales tradicionales y de última generación. Los principales objetivos consistían en permitir la adaptabilidad y la reconfiguración funcional del módulo, teniendo en cuenta su eficiencia y sustentabilidad. Para poder concretar la investigación se trabajó sobre tres campos: el constructivo, la eficiencia energética y las normas de habitabilidad mínima vigentes.

Con dimensiones y elementos mínimos, de base cuadrada y de unos 42 m² (con un volumen interno de 60,50 m³), esta vivienda se construye a partir del encastre de paneles, que funcionan como cerramiento y estructura a la vez. 

El módulo se compone de materiales estandarizados y disponibles en todo el territorio de nuestro país. El sistema propuesto tiene como unidad un panel que está compuesto por un bastidor de madera de 2×4 pulgadas y con un remarco realizado en 2×2 pulgadas, que permiten la vinculación tipo encastre de doble contacto entre paneles. El módulo está revestido con placas estandarizadas de OSB o multilaminado fenólico de 1.22 x 2.44 metros. En su interior se dispone la aislación térmica. Las placas de cada lado permiten rigidizar y arriostrar el bastidor. Este sistema funciona como cerramiento y estructura simultáneamente. De esta forma se creó un panel base que permite absorber funciones de cerramiento exterior, cerramiento interior, y recibir las aberturas y muebles, según se necesite.

“En el proceso se prestó atención a la eficiencia energética, no sólo del consumo durante su funcionamiento y la vida útil, sino también a la necesaria en el proceso de fabricación de sus componentes para su elaboración general y traslado”, asegura Jorge Cereghetti, uno de los investigadores.