La Universidad de La Punta (ULP), provincia de San Luis, comenzó en 2008 a reciclar el papel que está en desuso en el campus y hasta el momento logró procesar más de cuatro toneladas, con el objetivo de contribuir al desarrollo sostenible, dada la problemática ambiental y social de los residuos.

El proceso de reciclado es totalmente artesanal, tanto la fabricación de las hojas como los productos. El personal que se dedica a esta tarea fue capacitado por un maestro papelero, y desde el inicio los trabajadores recibieron distintas capacitaciones sobre la fabricación de las hojas y el armado de los productos, lo que hace a la calidad de la producción.

Actualmente ‘Reciclados’ realiza visitas guiadas a su planta para crear conciencia ecológica mostrando el proceso de reciclaje y los productos que crean tras este: cuadernos, cuadros, lámparas, calendarios y más. 

En la Planta de Reciclado de la ULP lo que principalmente se recicla es el papel de tipo resma, cartulinas y sobres blancos. El proceso de reciclaje cuenta de varias etapas. Primero, el personal recibe el papel de las oficinas y otras dependencias de la ULP, lo trozan y se deja en remojo por 24 horas; luego se licúa hasta convertirlo en pulpa, se coloca en una batea con mucha agua y se mezcla. Posteriormente, se sumerge el molde junto con el marco y se levanta en forma horizontal haciendo leves movimientos en forma de cruz hasta escurrir toda el agua. Se retira el marco y se desmolda la hoja sobre un paño absorbente. Este proceso se repite alternando un paño con una hoja.

Una vez obtenida cierta cantidad de hojas, se las lleva a una prensa para sacar el exceso de agua remanente, se retiran las hojas y se las deja secar. Cuando las hojas se están secas, se prensan una vez más alternando una hoja de papel con un cartón de superficie suave para que queden lisas.