La UNC aprobó una normativa para que todas sus dependencias se adecuen a la utilización responsable de los recursos. Se trata de un proyecto que contempla cuatro aspectos centrales:

La incorporación de medidores y otras disposiciones para el ahorro de electricidad.
La introducción de sistemas de aprovechamiento de aguas grises y pluviales.
La promoción de terrazas verdes (con vegetación) para mejorar la capacidad de aislamiento de los edificios.
La utilización de paneles fotovoltaicos para que la universidad se abastezca con energía renovable.

La Universidad tiene que estar a la vanguardia de la sustentabilidad. Su responsabilidad es ser un ensayo continuo de este tipo de prácticas y diseñarse de manera inteligente. Debe convertirse en una referencia en esta materia. El cuidado del medio ambiente es una cuestión estructural que se debe tener en cuenta a la hora de planificar”, explicó David Perazzolo, uno de los impulsores del proyecto, a La Voz del Interior.

La UNC tiene más de 100 edificios, si se cuentan los de Ciudad Universitaria, las dependencias del Centro, la Manzana Jesuítica, el campo escuela y la reserva de Vaquerías. Para este año, el presupuesto de la también llamada “Casa de Trejo” previó una erogación de 190 millones de pesos en materia energética, aproximadamente. Las medidas apuntan a optimizar ese gasto.

La preocupación por el uso racional de los recursos es clave. La universidad tiene que ser energéticamente eficiente. Por otra parte, sobre los edificios siempre se hace un cálculo sobre el costo de la obra y no sobre su mantenimiento. Por eso es importante su orientación, que los edificios viejos se readapten y que los nuevos consideren todos estos factores para gastar menos energía”, señaló el secretario de Planificación Estratégica de la UNC, Ian Dutari.

La ordenanza establece mecanismos de evaluación para detectar posibles fallas y fugas, para luego instalar medidores. También promueve el uso racional de la energía, regulando los aires acondicionados en 24 grados y la utilización de luces Led en todas las dependencias nuevas y su reemplazo en las viejas. Además, prevé la incorporación de sensores de movimiento en las aulas.

Además de promover una utilización responsable e inteligente del recurso hídrico, propone que todos los futuros edificios cuenten con un sistema de recolección de aguas grises y pluviales para su posterior utilización. Y que los depósitos de los inodoros cuenten con sistema de doble descarga.

La introducción de paneles no sólo se traduciría en un ahorro para la UNC, sino que también permitiría volcar el excedente dentro de la red local.