Alguna vez, el venado de las pampas fue una especie abundante en las llanuras argentinas, pero la actividad humana encabezada por la agricultura y la ganadería menguó la población, concentrando a los pocos ejemplares que quedan en zonas muy específicas que, aunque modificadas por la agroindustria, actúan como reservas naturales.

Investigadores de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata realizan un importante estudio sobre las variables que intervienen en el estado de conservación del venado de las pampas, una especie que se encuentra en las llanuras sudamericanas, amenazada por los desplazamientos y la actividad humana. El trabajo, compartido con la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires, es de gran importancia para el relevamiento de la especie, ya que sirve para analizar el presente de las poblaciones del animal y evaluar estrategias a seguir para asegurar la supervivencia en nuestro territorio del Ozotoceros bezoarticus.

Los registros históricos señalan que el venado era una especie abundante en los grandes pastizales sudamericanos hasta mediados del siglo XIX, cuando su distribución abarcaba parte de Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay y centro de Argentina, y fue reduciéndose a medida que el hombre avanzaba y modificaba su medio ambiente. Actualmente hay sólo cuatro poblaciones aisladas en el país, distribuidas entre las provincias de Corrientes y Santa Fe, en la zona de Bahía de Samborombón y en el sur de la provincia de San Luis, la más extensa de todas.

Las estimaciones realizadas por distintas entidades de conservación establecieron que la retracción de la población hacia áreas marginales y la disminución de individuos de la especie, ponen en riesgo la existencia del venado, encontrándose en virtual “peligro de extinción” en la región.

La investigación, que comenzó en 2006, se centra en los cambios provocados por las acciones del hombre sobre áreas de pastoreo extensas mediante la agricultura y la ganadería, que implicaron la abrupta modificación de los hábitos de alimentación del animal. Propone analizar el “tamaño poblacional, el uso del hábitat, la estructura social y el comportamiento de esta especie.

El venado de las pampas actualmente está declarado “Monumento Natural Provincial”, una categorización que le otorga máxima protección en algunas provincias, a la que se sumaría un “plan nacional de conservación” ya aprobado para promover las acciones de preservación en todo el territorio, señalan los investigadores.

Los investigadores aseguran que la posibilidad de mantener poblaciones en un agroecosistema abre un importante camino hacia la conservación de la especie, siendo necesario considerar las actividades agropecuarias a la hora de tomar decisiones de manejo del venado. Además, se destaca la importancia de crear áreas protegidas como medida de conservación, pero la realidad es que actualmente son los propietarios de los establecimientos privados quienes toman las decisiones de manejo que afectan la especie, por lo que no puede considerarse la preservación de la especie como un aspecto separado del desarrollo económico local.