Apenas diez personas se animan a vivir en esta pequeña comarca andina que tiene fama de pueblo fantasma. Es el pueblo más alto de Mendoza y el que se halla más al oeste. Es el último confín de la provincia ubicado en la entrada del Túnel Internacional Cristo Redentor. Alguna vez se pensó hacer allí una localidad más grande, para enmarcar la entrada a nuestro país, pero nada de eso sucedió y la pequeña localidad se fue apagando. El ministerio de Turismo junto al de Cultura la han incluido en el Programa Pueblos Auténticos.

Una luz de esperanza se ve en la pequeña comarca, el Programa Pueblos Auténticos busca revalorizar el patrimonio de comunidades como Las Cuevas para devolverles la importancia y potenciar su Indentidad. “En el marco del programa Pueblos Auténticos se está trabajando con el objetivo de la puesta en valor de los edificios de patrimonio histórico, y sobre todo, potenciar los servicios turísticos que hagan Las Cuevas un centro de montaña de primer nivel de Los Andes centrales“, comentó a la prensa Guillermo Barletta, director de Turismo de la Municipalidad de Las Heras, Guillermo Barletta.

“Es una oportunidad histórica de devolver a la Alta Montaña la importancia que merece un atractivo turístico compuesto por el Cerro Aconcagua, el Puente del Inca –Patrimonio Mundial de la Humanidad-, la Ruta Sanmartiniana, o el monumento Cristo Redentor, entre varios más. Hace un tiempo que vemos que la Alta Montaña tiene mucho potencial, no sólo en invierno, sino a lo largo de todo el año. Queremos potenciar un corredor que vaya desde Polvaredas hasta Las Cuevas, ahora con mucho más interés porque entrará en el Programa Pueblos Auténticos”

Las Cuevas siempre fue un pueblo de paso, pero también siempre quiso ser más que eso. Está ubicado en un entorno natural único, entre los cereros Tolosa de 5.432 metros y Navarro, de 4547 metros. Su calle principal es la Ruta Nacional 7, que aquí halla su fin, en los confines del cielo. El pueblo tiene casas hechas con piedras, semejantes a las construcciones nórdicas. Hoy están abiertos un par de hostels, cuatro restaurantes, una chocolatería y un refugio para montañistas. Por las calles del pueblo es posible oir todos los idiomas del mundo. La idea de la Municipalidad de Las Heras es poder tener más y mejores servicios, para que el pueblo no sólo sea de paso.

Los 10 habitantes, en temporada llegan a 25, cocineros, mozos, ayudantes de cocina, y personal de vialidad que vienen a despejar la nieve de los caminos aumentan la población. Las Cuevas vive al ritmo del paso internacional Cristo Redentor, pero a partir de aquí también es posible hacer base para visitar Uspallta, Aconcagua, Los Penitentes o Polvaredas. Está a 200 kilómetros de Mendoza. El monumento al Cristo Redentor es uno de los lugares más importantes que se pueden visitar, cincelado en bronce simboliza la amistad entre Chile y Argentina: “Se desplomarán primero estas montañas, antes que argentinos y chilenos rompan la paz jurada a los pies del Cristo Redentor”, reza la mole.

El clima puede ser muy riguroso en Las Cuevas, en invierno y debido a su altura, está a 3200 metros sobre el nivel del mar, hay días de veinte grados bajo cero, con vientos que parecen salir del corazón mismo de los Andes. En verano el pueblo es otro, el sol hace que todo brille, el azul del cielo provoca un contraste maravilloso, las nieves eternas, y las rocas omnipresentes crean una atmósfera especial. El aire se respira limpio, puro. Con la inclusión de Las Cuevas en el programa Pueblos Auténticos se buscará darle al pueblo la posibilidad de que aquellas personas que pasan rápidamente por estas casas, se detengan y puedan quedarse un par de días para conocer de cerca el latir de la cordillera, y los secretos de los sabores andinos.