Recorrer la zona incendiada genera mucha angustia, tristeza e impotencia. Estamos ante un verdadero ecocidio que no puede volver a repetirse. Hay que penalizar la destrucción de bosques ya. Por otra parte, es necesario ampliar significativamente los fondos y la infraestructura destinados a la prevención y lucha contra el fuego”, afirmó Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace.

El Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales de Río Negro y el Sistema Provincial de Manejo del Fuego de Chubut estiman que el área afectada por incendios forestales desde fines de enero es de cerca de 30.000 hectáreas, una superficie equivalente a la de una vez y media ciudad de Buenos Aires. En la Comarca Andina, los vecinos estiman más de 500 casas afectadas. Hay dos personas fallecidas y varios evacuados y heridos, algunos de gravedad.

Los gobiernos provinciales y nacional deben poner todos los recursos disponibles para apagar el fuego e investigar las causas de tantos focos simultáneos. Las altas temperaturas, la sequía, el viento y la gran cantidad de plantaciones de pino colaboraron para esta catástrofe”.

Los incendios forestales se repiten todos los años y se agravan por el cambio climático. Los bosques se encuentran cada vez más amenazados por los desmontes y por las quemas provocadas por la actividad humana, ya sea por negligencia o de manera intencional. Las multas no son suficientes para desalentarlos” agregó Giardini.