Ante la modificación de las rutinas de sus “dueños”, las mascotas incrementan su ansiedad, por lo que especialistas recomiendan generarles momentos y espacios de juego.

Desde la UBA indicaron que perros y gatos “son especies distintas y como tales tienen sus propias necesidades de tiempo, espacio, alimentación y socialización” por lo que es posible que se observen “actitudes que antes no veíamos en ellos”.

Los animales “pueden encontrarse nerviosos, orinar o defecar en lugares que antes no lo hacían y pedir más comida, entre otras cosas”, detallaron, por lo que recomienda generarles “rutinas de salida, intentar sacarlos siempre en el mismo horario, generar momentos y espacios de juego y pautar horarios para llevarlos a cabo”.

En ese sentido, sugieren “presentar alternativas de juego diferentes cada 3 o 4 días. Los juegos deben ser cortos en tiempo con 10 minutos como máximo”.

Asimismo, sugieren no estar pendientes todo el tiempo de ellos”. Tampoco realizar cambios en la dieta sin hablarlo previamente con un veterinario e intentar “no tomar contacto con ellos si estamos nerviosos o alterados”.

Ademas se recomienda “no generarles hábitos nuevos que después nos resulten incompatibles con la formas en la que buscamos convivir con ellos, por ejemplo dejarlos subir a sillas, sillones o camas o permitirles comer en lugares distintos”.