Una empleada de una petrolera halló la forma de vivir de un mejor modo apostando por una idea que llevó a la practica. Como en Neuquén está prohibido que los taxis lleven mascotas, creó el “Mascotaxi”, un vehículo especialmente disñado para el traslado de mascotas a diferentes puntos de la ciudad. 

Alejandra siempre sintió amor por los perros. Ayudaba a las sociedades protectoras de animales, a la Dirección de Zoonosis. Allí vio el problema que tenían algunos propetarios de mascotas al querer trasladarlas. Fue así que se compró una camionata, la acondicionó y de a poco comenzó con su emprendimiento de traslado de animales hasta que hoy “Mascotaxi Gaia” es el único servicio para el traslado de mascotas de Neuquén.

La actividad, al ser tan novedosa no está regulada aún, por eso Alejandra pacta el precio con el propietario de la mascota, conforme la distancia que deba llevarla. El Mascotaxi ofrece un servicio seguro ya que cada perro tiene un cinturón canino además de brindar cuidados sanitarios. Cada vez que termina un viaje, el lugar donde estuvo el animal es desinfectado para evitar el contagio de cualquier enfermedad.

“También me lo pide mucha gente que tiene auto y no lo quiere ensuciar”, comenta Alejandra. Pero su trabajo toca de lleno su amor por los perros. “Muchas veces me pedían que buscara un perrito atropellado y como no lo podían cuidar, me lo quedaba yo”, reflexiona esta amante de los canes, pero que cuenta en su cartera de clientes a gatos y conejos. Fundamentalmente los viajes son para llevar a los animales a la veterinaria, a la casa de algún familiar o a Zoonosis para castraciones.

A pesar de que el trabajo va bien y la idea es requerida por varios vecinos de Neuquén, Alejandra -que tiene jornadas de trabajo de hasta 12 horas- aún le cuesta vivir de esto, aunque mantiene intacta su filosofia de que ante todo está su amor por los animales y si algún cliente no puede pagar el servicio, ella baja el precio y prefiere trasladar a la mascota.