Una empresa de Mendoza ha comenzado a usar el sistema “Barkling”, que consiste en permitirles a sus empleados llevar sus mascotas para acompañarlos en sus jornadas laborales. Le empresa ha observado que el rendimiento de sus trabajadores, mejora. 

La tendencia de implementar el sistama “Barkling” va creciendo en en muchos países y la provincia cuyana ha sido pionera en Argentina. Diego, empleado de la compañía, muestra su satisfacción cuando en medio de una tarea laboral puede acariciar a su perro bulldog, que está al lado de su escritorio. La mayoría de los empleados de esta empresa, Eventbrite, se han sumado al sistema. 

El sistema se originó en Inglaterra en 1996 y en Estados Unidos tres años después. Durante la tercera semana de junio de todos los años se realiza el “Día de llevar tu perro al trabajo”. La idea se creó en la Organización Internacional Pet Sitters (Cuidadores de Mascotas) con el objetivo de de promover la importancia de la compañía que una mascota puede dar a su cuidador.

“Últimamente ha venido más Cuco (el perro) que yo a la oficina; ya me supera en presentismo. Cuando me he ido de viaje por trabajo o de vacaciones, lo he dejado a cargo de otro de los chicos de acá y lo traen. Me da más tranquilidad poder venir con él, me siento más en mi lugar”, cuenta Diego, quien trabaja en ingenieria informática dentro del la empresa.

“Al jugar con los animales, uno libera oxitocina. Ésta es la hormona del amor, que también disminuye el estrés. Muchas veces quienes más disfrutan de la presencia de las mascotas en la oficina no son los dueños sino los demás, incluso gente que no tiene mascotas”, destacó María Emilia Palá, encargada del programa en Eventbrite; “Es como si fueran los perros de todos”, sintetiza.

“Yo vivo en un departamento, por lo que dejarlo solo no es una opción. Además, el perro no puede estar sin mí. Si me voy y le dejo la comida y el agua, cuando vuelvo no ha tocado nada, aunque se quede con otra persona”, cuenta Federico Roitman, compañero de Kuro, un perro bulldog. “Es un relajito además; te viene a buscar para que salgas un ratito con él a la terraza y eso siempre es bueno”, acota.

“Es muy raro que no lo traiga al trabajo, y generalmente es porque tengo que ir al banco o a otro lado antes. Pero cuando pasa eso, me llama mi esposa y me dice que Cuco está insoportable, por lo que tengo que ir a buscarlo. Sin dudas hace que me relaje y me da la sensación de que estoy en mi casa”, cuenta Diego. 

“A veces mis compañeros no saben dónde estoy. Pero es cuestión de buscar a Cuco y ver dónde está parado para saber si estoy en la sala de reunión o en el baño”, continúa este ingeniero quien halló la manera de trabajar y no padecer esas largas horas en las que debe ausentarse de su casa sin ver a su mascota. “Es como estar un poco en casa, pero trabajando