Las palometas y su daniña presencia vuelven a ser noticia en Misiones. Desde el comienzo de la temporada estival se registraron más de 15 casos de mordeduras, generalmente en los miembros inferiores, a bañistas que disfrutaban de las aguas del arroyo Garupá, afluente del río Paraná. Las palometas o Serrasalmus spilopleura, según su nombre científico, atacan principalmente en la zona de la rivera del arroyo o el solárium.

Jorge Alegre, responsable del Área Náutica y Acuática de la municipalidad local reconoció que “los ataques son producto de la poca aparición de grandes depredadores naturales de esta especie como son el pacú, el surubí y el dorado“.

Estos predadoras naturales “se ven obligados a habitar en la zona del canal del lago y poco se aventuran a las zonas de costa, situación que posibilita que las palometas se reproduzcan en mayor cantidad”, explicó el funcionario y apuntó además que otro de los factores que inciden en los ataques es “la temperatura del agua“.

La mayoría de las mordeduras denunciadas se dan entre las 15 y las 17, cuando “el sol eleva la temperatura del agua en el lago”, indicó. “El año pasado, una de las acciones que se tomaron para poder frenar a las pirañas y alejarlas de donde estaba la gente fue la de colocar redes o vallas que, finalmente, no tuvieron el éxito esperado para resolver el fenómeno que parece acentuarse cada verano“, comentó.

Esas vallas, agregó,  “también se habían colocado para evitar que lleguen los camalotes y demás basura a la zona demarcada por boyas, y para que la gente en esa área se pueda bañar”.  La municipalidad de Garupá inhabilitó la playa para evitar el ingreso de bañistas y colocaron carteles para advertirles de la presencia de palometas.

Pero en estos días de intenso calor en toda la provincia las personas hicieron caso omiso de los carteles y las advertencias e igualmente optaron por ingresar a las aguas, inclusive desobedeciendo las órdenes de los policías afectados al lugar.

La mordedura de la palometa puede dejar heridas de todo tipo de gravedad, por ello se dispuso en la playa de un grupo de enfermeros para brindar los primeros auxilios. Ya que las palometas se encuentran únicamente en la zona de la playa, mientras tanto la municipalidad de Garupá, mediante una concesión en otro sector del arroyo, ofrece como alternativa diversas actividades náuticas. Aunque el agua es el único medio que buscan los agobiados misioneros ante las altísimas temperaturas que viven estos días.