El consumo de snacks a nivel global alcanzó los 347.000 millones de dólares en el último año, lo que representa un incremento del 2 por ciento, y en Latinoamérica, donde la demanda de estos productos aumentó 9 por ciento, el 56 por ciento de las personas los adquiere por placer, según un informe de la consultora Nielsen.

En Europa el consumo se eleva a $167.000 millones y en Norteamérica a $124.000 millones y ambos mercados suman la mayor cantidad de ventas de snacks en todo el mundo. Las ventas anuales de snacks están creciendo más rápido en las grandes regiones en desarrollo: Asia Pacífico tiene un consumo de $46.000 millones y Latinoamérica de $30.000 millones, y ambos mercados incrementaron 4 % y 9 % respectivamente, mientras las ventas en Medio Oriente/África ($7 mil millones) aumentaron 5%.

“El panorama competitivo en la industria de snacks es muy fuerte,” dijo Susan Dunn, VP Ejecutiva de Servicios Profesionales Globales de Nielsen. “La demanda se basa primordialmente en sabor y salud, los consumidores no están dispuestos a renunciar a ninguno de estos atributos. El balance correcto lo decide el consumidor en el punto de venta. Entender el ‘porqué detrás de la compra’ otorga la visión necesaria para entregar el producto adecuado, al consumidor correcto, en el momento correcto”, dice Susan, que más adelante volverá a considerar que los snacks están relacionados con las salud: grueso error. 

La Encuesta Global de Nielsen sobre el Consumo de Snacks entrevistó a más de 30.000 consumidores online en 60 países para identificar cuáles son los snacks más populares alrededor del mundo y cuáles atributos de salud, sabor y textura son los más importantes al momento de hacer la selección. En Latinoamérica se estudiaron: Argentina, Brasil, Colombia, Chile, México, Venezuela y Perú.

“Los snacks sin azúcar y los bocadillos que reemplazan algún alimento del día están mostrando un  fuerte crecimiento, lo cual indica un cambio de mentalidad de los consumidores enfocado a la salud”, dijo Dunn, bastante equivocada sobre el concepto de salud. “Mientras las categorías convencionales de galletas, pastelitos y confitería aún mantienen la mayor cantidad de ventas de snacks, una mayor innovación en el rubro de snacks saludables y comida para llevar es necesaria para adaptarse a esta cambiante dinámica”.

Lo que motiva el consumo de snacks es variado. Más de tres cuartas partes de los encuestados globales (76%) comen snacks con frecuencia o algunas veces para satisfacer su hambre entre comidas o bien por antojo, y 45% de los encuestados las consume como una alternativa a la comida, 52% para desayuno, 43% para almuerzo y 40% para cena. Los latinoamericanos principalmente consumen snacks por placer (56%), para satisfacer un antojo (37%), para compartir en reuniones familiares o con amigos (33%), como premio (32%), por nutrición (29%) y para satisfacer el hambre entre comidas (28%).