Hay un gen solidario en nuestro país que se manifiesta en las situaciones de crisis, este rasgo que nos caracteriza se hizo presente en Pilar, una ciudad de Córdoba. Una anciana no podía pagar la boleta de la luz, y cuando fue a explicar su realidad a las oficinas de Epec (Empresa Provincial de Energía de Córoba), dos empleadas se solidarizaron y juntaron dinero entre ellas para pagarla a la abuela su impagable –para ella- cuenta de la luz.

Una jubilada de Pilar recibió hace unos días atrás la boleta de la luz de Epec y se sorprendió por el aumento en la tarifa. La señora, de 80 años, se desesperó porque no podía destinar la suma de su magra jubilación sólo para pagar el servicio eléctrico.

Fue hasta la oficina de Epec para explicar su situación, que es la misma que tienen que sufrir millones de trabajadores y aún más los jubilados al recibir las boletas de servicios con aumentos inmorales en las tarifas. La realidad es que esta abuela no podía afrontar la suma porque no tenía los recursos para hacerlo.

“La mujer lloraba mientras hacía la fila. Decía que iban a cortarle la luz por falta de pago. Lloraba y repetía no puedo pagarla”, comentó a la prensa local Carolina, cajera de Epec.

Los llantos de la anciana conmocionaron a todos, pero acaso por tener que vivir a diario esta escena, la cajera junto con su compañera de trabajo Lucila decidieron hacer algo más que explicar que la empresa no podía hacer nada. Entre las das juntaron la plata de sus bolsillos para pagarle la boleta a la anciana que no pudo creer la acción solidaria de la que era depositaría.

 “No es la primera vez que me hago cargo de una factura para evitar cortes. Algunas veces pagué los intereses. Se vive un clima tenso dentro de las oficinas”, destacó Carolina.