En el paraje Leuto Caballo, ubicado en una zona inhóspita de gélidas temperaturas, viven 25 familias que todavía no saben de qué municipio dependen. Están entre Chos Malal y Tricao Malal, reciben algunos bonos gasíferos de la primera y servicios de salud de la segunda. El colectivo pasa sólo dos veces a la semana, la leña escasea y el único equipo de radio que poseen no funciona y está bajo llave.

Nacieron, se criaron y eligieron vivir en este paraje del norte neuquino, en medio de la nada, criando chivos y también ovejas, haciendo quesos caseros, conservas, pan, empanadillas dulces y con muchas necesidades insatisfechas.

Pese a las adversidades, continúan allí esperando que alguien se acuerde de que en Leuto Caballo viven familias que necesitan saber a quién hacer reclamos o a dónde recurrir si necesitan de algún servicio.

“Se acuerdan de nosotros cada cuatro años en época de elecciones”, coinciden las voces que se escuchan en este paraje.

Está situado a 1.550 msnm, a 33 kilómetros de Chos Malal, y se accede desde esa ciudad por Ruta Nacional 40. Hay que recorrer 8 kilómetros por esa vía hasta llegar al paraje La Salada y, desde allí, tomar la ruta provincial 2, que es un camino de cornisa.

Las 25 familias viven dispersas en Leuto Caballo, Portezuelo y Los Entierros y la comunidad está conformada por unas 70 personas.

Economía

Se dedican a la crianza de animales y pasan parte del tiempo haciendo pellones de ovejas para monturas, hilando las fibras que ofrecen los chivos y las ovejas para confeccionar medias de lana, pulóveres y ropa de abrigo. Algo de lo que producen lo venden para contar con algunos recursos, pero otra parte es utilizada para mitigar las adversas condiciones climáticas que se presentan en esa zona.

Reclaman que el gobierno defina a qué municipio le corresponde atenderlos y contar de esta manera con un delegado, dado que reciben de Chos Malal algunos bonos gasíferos y Tricao Malal los asiste con un poco de leña, pero sólo en época invernal. Poseen arroyos y vertientes, pero para proveerse de agua deben poner todo su ingenio y sacrifico en asegurársela por sus propios medios, aún cuando no tengan la certeza de que sea potable. En invierno, los problemas se acrecientan porque las mangueras se congelan y los deja sin provisión.

Vivir el Leuto Caballo constituye un desafío todos los días. Una sola vez por mes reciben atención médica de Tricao Malal, el colectivo sólo pasa martes y jueves y el único equipo de radio que tienen para comunicarse ante una eventual emergencia no funciona y se encuentra bajo llave en la escuela primaria.

Indicadores
70
son las personas que viven del trabajo de la tierra en Leuto Caballo, Portezuelo y Los Entierros.
2
veces por semana pasa el colectivo que los puede trasladar a Chos Malal para aprovisionarse.
La ayuda que llega
con cuentagotas
El municipio de Tricao Malal aporta un vehículo para trasladar tres adolescentes al CPEM 82.
La Primaria 338 tiene cuatro alumnos y funciona en el período septiembre-mayo.
Los habitantes viven de sus cultivos y crianza de animales.