La Fundación Mundo Marino recuperó y liberó 15 pingüinos magallánicos en la costa de San Clemente de Tuyú. Se cree que estas aves, por la edad que poseen, estarían siguiendo su camino hacia las costas de Brasil ya que al ser juveniles no estarían participando de la nidificación en el sur de nuestro país. Recordemos que los pingüinos de esta especie recorren 5000 kilómetros al año desde el sur argentino hasta Río de Janeiro.

A través de la colaboración entre distintas ONG como la Fundación Ecológica Pinamar, la Fundación Verdemar y la Asociación Naturalistas Geselinos, se pudieron rescatar aves marinas que fueron trasladadas al centro de rehabilitación de la fundación en abril y mayo. Aquejados por hipotermia, desnutrición y alta carga parasitaria, estos animales fueron asistidos por personal especializado durante un largo proceso de recuperación y luego de corroborar su perfecto estado de salud se liberaron en su ambiente natural, el mar. Luego de un trabajo arduo lograron salvarles la vida.

El pingüino de Magallanes es la especie de aparición más frecuente y constituye cerca de 90 por ciento de los casos atendidos en la fundación. En la Argentina se distribuyen desde la Península de Valdéz hasta la Isla Martillo, en el Canal de Beagle. Su hábitat es variable, desde costas bajas y arenosas hasta costas pedregosas de pendientes diversas o zonas arbustivas donde aprovechan la vegetación disponible para localizar sus nidos. De la población mundial estimada en 964.000 parejas reproductoras, unas 63 colonias viven en nuestro país.

Lamentablemente, a pesar de su abundancia, es vulnerable a la acción humana, por lo que su status, de especie en bajo riesgo al de especie cercana a amenaza. Durante su primer año de vida el plumaje es predominantemente gris, sin la diferenciación de anillas. Al año siguiente mudan su plumaje por el característico negro con las anillas que se distribuyen en torno al rostro y pecho. No hay diferenciación entre los sexos, si bien los machos suelen ser más robustos. Su alimentación consiste principalmente en pequeños peces, crustáceos y cefalópodos, aunque la dieta es altamente variable en distintas colonias. Atrapa sus presas frecuentemente de día, buceando a una profundidad aproximada de 20 – 50 metros. Durante la noche descansan en la superficie.

De la liberación participó el Jardín 901, que presentó un proyecto sobre el cuidado de pingüinos enfermos que se encuentran en la costa. Por eso fue que los alumnos participaron del proceso completo de la rehabilitación de estos ejemplares. Lo llevaron hasta la playa y vieron cómo los liberaban.

La Fundación Mundo Marino ya ha superado los 3000 ejemplares aves asistidas y se han atendido más de 8000 animales de diferentes especies. Los ejemplares que arriban a la fundación, una vez recuperados y con un estado de salud óptimo, son dados de alta por los veterinarios y devueltos a su hábitat natural. Profesionales altamente capacitados se encargan del transporte, estabilización, lavado, enjuague y rehabilitación de cada ejemplar antes de que reciban el alta y sean devueltos a su hábitat natural.

El rescate y la rehabilitación de fauna silvestre cumple un papel sumamente importante, ya que permiten realizar investigaciones que brindan información de base, construyen conocimiento científico y ponen a punto prácticas que ayudan en casos de crisis. También posibilitan la capacitación de profesionales y técnicos en tratamiento de fauna salvaje, quienes serán decisivos a la hora de acudir en ayuda de las poblaciones silvestres.