Se cree que el ejemplar de aguará guazú que apareció días atrás en El Sombrerito (Santa Fe) estaba desorientado por la inundación que se originó por las intensas lluvias que cayeron en la zona, un poblador lo capturó y esta semana personal de la Guardia Rural “Los Pumas” en conjunto con la Subdirección de Ecología del Ministerio de Producción liberaron al animal, que regresó a su hábitat .

“Se ha realizado una revisión rápida del estado del animal, se trata de un animal joven en condiciones de regresar a su hábitat natural. El aguará guazú es una especie amenazada y, además, uno de los monumentos naturales de la provincia. Es de suma importancia aprender a convivir con la naturaleza y dejarlos en su ambiente para no producir efectos negativos en la conservación de especies en tan delicada situación”, comentó a la prensa Alejandro Larriera, subsecretario de Recursos Naturales del Ministerio de Medio Ambiente.

Según los especialistas el aguará guazú habría salido del monte para llegar hasta zona urbana debido a la inundación que sufre la zona de El Sombrerito. El animal fue capturado por un poblador, la noticia pronto llegó al Centro de Recepción Rehabilitación y Liberación Animales Silvestres “Granja La Esmeralda“, del Ministerio de la Producción, bajo la supervisión del subdirector de Ecología, Daniel Hunzicker, realizaron una evaluación de la situación del animal y se decidió que su liberación era lo que mejor podría pasarle al joven ejemplar.

El aguará guazú, voz guaraní que significa zorro grande es un cánido nativo de los pastizales del Chaco argentino y paraguayo, aunque también se encuentro en la llanura beniana de Bolivia. En Argentina se encuentra en peligro de extinción, se estiman que habitan en nuestro territorio sólo 660 ejemplares. Son víctimas de la caza ilegal.