Un cóndor andino que había sido encontrado en mayo pasado con signos de envenenamiento al costado de un río, en la reserva provincial Quebrada de las Conchas, Cafayate, fue liberado durante una ceremonia ancestral a cargo de la comunidad originaria de El Divisadero, tras haber sido curado en el Ecoparque porteño.

Qhawaq“, que significa “el que observa”, es el octavo ejemplar rescatado y liberado en Salta desde 2006.

El envenenamiento de cóndores se viene denunciando en reiteradas oportunidades, como lo hizo recientemente la Fundación Cullunche con respecto a la matanza de cóndores en zonas rurales de la provincia de Mendoza ocasionada por el uso indiscriminado de agrotóxicos. Responsabilizan a puesteros por poner en las fincas cebos envenenados con carbofurán, un peligroso pesticida al que algunos ganaderos le encontraron una “nueva” función: eliminar animales predadores como zorros y pumas, pero que afecta a los cóndores que bajan de las alturas para alimentarse de estos, ya que son aves carroñeras.

Por otro lado, los cóndores comen muchas veces las municiones de plomo que afectan su sistema digestivo y sangre.