El asbesto está prohibido en más de 50 países, ya que la inhalación de sus fibras produce enfermedades respiratorias graves como insuficiencia pulmonar y cáncer.

En agosto pasado, la Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro (AGTSyP) informó que se realizaron análisis a 100 de los 550 trabajadores de la línea B y que se constató que 5 de ellos tienen placas pleurales, es decir ensanchamiento de la pleura, que es la membrana que recubre los pulmones.

Ahora evaluarán cómo continuar la protesta para alcanzar una solución a la erradicación de ese material cancerígeno de las formaciones.

La medida del jueves, que comenzó a las 7 y se extendió hasta pasadas las 9, fue impulsada por los trabajadores de esa línea al no haberse alcanzado con la empresa una solución a este planteo.

“El tema ya fue reconocido públicamente por SBASE (Subterráneos de Buenos Aires), pero seguimos sin acordar una solución y sin ser incluidos en el RAR (registro de agentes de riesgo)“, explicó un delegado.

“Queremos que todo el personal de Metrovías sea parte”, agregó el trabajador y recordó que desde marzo de 2018 denunciaron que las flotas de las diferentes líneas están en su mayoría contaminadas por este material cancerígeno.

El asbesto o amianto es un mineral de origen natural que fue ampliamente utilizado en la industria en todo el mundo debido a sus propiedades aislantes, hasta que fue prohibido en algunos países cuando se descubrió que la aspiración de esas partículas podría afectar la salud a largo plazo. En Argentina se encuentra prohibido desde 2001.