Se estima que 5 billones de piezas de plástico están flotando actualmente en nuestros océanos, amenazando no sólo a los animales que pueden ingerirlos accidentalmente o engancharse entre ellos, sino también a los seres humanos.

300 millones de toneladas de plástico se producen y se desechan cada año. Teniendo en cuenta que no es un material que se degrade fácilmente, este problema es uno de los mayores desafíos ambientales con los que la humanidad se enfrenta hoy. 

Limpiar y sacar todo ese plástico parece una tarea imposible, pero un joven holandés de 20 años cree tener una solución: Boyan Slat es estudiante de Ingeniería Aeronáutica y fundador y CEO de ‘The Ocean Cleanup‘, una organización desarrolló el primer sistema para eliminar de forma segura los residuos plásticos de los océanos.

A diferencia de los proyectos presentados hasta hoy con el mismo objetivo, este chico propone un concepto pasivo de limpieza basándose en la siguiente pregunta: ¿Por qué pasar a través de los océanos, si los océanos se pueden mover a través de uno mismo? De esta manera, su proyecto plantea la colocación de una serie de barreras flotantes y plataformas en dirección al fondo del mar que nos permitan concentrar el plástico antes de extraerlo del océano en un proceso de recolección 100% impulsado por los vientos y las corrientes marinas.

En lugar de utilizar redes, el proyecto plantea el uso de barreras flotantes sólidas para evitar que queden atrapados organismos de la vida marina, es decir, previene la peligrosa captura incidental que cada año se cobra la vida de miles y miles de organismos. Se trata de enormes brazos flotantes de unos 30 kilómetros de extensión cada uno y que forman aproximadamente una V con 3 metros de profundidad, lo cual permite capturar hacia el centro el plástico flotante en el agua, donde una enorme plataforma cilíndrica serviría como contenedor hasta que un barco vaya a recogerlo cada 45 días. Podrían recogerse hasta 3000 metros cúbicos de plástico por vez.

En el caso de los plásticos más voluminosos, que podrían entorpecer el proceso, una cinta transportadora los trasladaría hacia una trituradora, todo ello alimentado por paneles solares.

A lo largo de más de 2 km, este sistema será la estructura flotante más larga del océano. Planean desplegar la estructura flotante en la costa de Japón a principios de 2016, y se espera que este en funcionamiento durante al menos dos años.