Este fin de semana fueron vistos los primeros ejemplares de ballena franca austral, en la zona sur de la Península Valdés (Chubut), cerca del área protegida El Doradillo, a 15 kilómetros al norte de Puerto Madryn, en el punto más occidental del Golfo Nuevo. Estas primeras ballenas son el anticipo de las que llegarán a partir de junio y hasta fin de año.

Se vieron dos ejemplares en cercanías de Playa Canteras. Son dos adultos“, comentó el Jefe de Guardafaunas de El Doradillo, Juan Cruces, mientras que su colega de Puerto Pirámides, Marcelo Franco, describió desde otro punto del golfo  que “también se divisaron ejemplares, que evidentemente son los primeros porque son muy pocos”, afirmó.

Las ballenas franca austral pueden llegar a medir hasta quince metros y pesar cincuenta toneladas. Todos los años en el Golfo Nuevo, llegan estos cetáceos para cumplir con su ciclo vital de apareamiento, nacimiento y adiestramiento de las crías. La Península se convierte en un santuario mundial donde las ballenas pueden ser vista a pocos metros. Visitantes de todas partes del mundo llegan hasta estas costas para ser testigos de un espectáculo natural único.

Alrededor de dos mil ballenas se encuentran todos los años aquí. Desde el año 2015 los investigadores comenzaron a colocarles chips de seguimiento satelital para conocer qué recorridos hacen las ballenas unas vez que dejan la Patagonia. “Los dispositivos revelaron que los ejemplares no siguen un comportamiento de manada y toman derroteros totalmente distintos o a lo sumo en parejas o grupos de tres, con orientación hacia el noreste, sudeste y este”, explicó Cruces, y siempre toman como referencia la Península.

Las ballenas con dispositivos fueron bautizadas con nombres tales como “Segunda”, “Lolita”, “Mariposa”, “Gaucha”, “Saltimbanqui”, “Mandarina”, “Cherubino” y “Traviata” y los investigadores esperan su llegada este año.