La energía generada por millones de pisadas puede ser utilizada en múltiples aplicaciones, como iluminación de señales, anuncios digitales o zonas Wi-Fi. Esto es lo que entendió Laurence Kemball-Cook, un londinense de 26 años que estudiaba diseño industrial y tecnología en la Universidad de Loughborough, quien creó  Pavegen Systems, una empresa que crea baldosas preparadas para captar la energía de las pisadas.

Estas baldosas están pensadas para zonas en las que se concentra mucha gente, como estaciones de tren, terminales de micros, aeropuertos, escuelas y centros comerciales. Las dimensiones de este producto son 45 x 60 centímetros y son resistentes al agua.

Kemball-Cook tuvo esta idea cuando trabajaba en una empresa de electricidad y tuvo que estudiar la posible aplicación de energía solar y eólica en las ciudades. Llegó a la conclusión de que ninguna de las dos encajaba en zonas urbanas. Entonces pensó que debería aprovecharse la energía generada por las personas.

La piezoelectricidad se produce cuando ciertos cristales, como cuarzo, topacio o azúcar de caña, son sometidos a presión. Es la base de los relojes de cuarzo y algunos sensores, incluidos los airbags de los coches. Sin embargo el creador de estas baldosas no reveló en detalle su funcionamiento, solo asegura que se trata de tecnología híbrida y que no hay nada igual en el mercado. 

Las baldosas están diseñadas para reducir al mínimo la huella de carbono. El revestimiento superior está hecho de goma reciclada de neumáticos y aproximadamente el 80% de los polímeros utilizados para el resto de los componentes puede ser reciclado. Un paso genera 7 vatios de electricidad, aunque depende del peso de la persona, y cada paso empuja 5 milímetros hacia abajo la goma.

Una vez que las baldosas Pavegen convierten la energía en electricidad, el 5% se utiliza para iluminar el logo LED de las propias baldosas, y el 95% puede ser directamente utilizado o almacenado para un uso posterior. Pavegen está en la actualidad trabajando en un nuevo sistema que alimentará directamente la red eléctrica.

La idea es que esta baldosa llegue a costar un mínimo de 50 dólares cada una, ya que todavía son muy caras.

En el Reino Unido y Europa se realizaron casi 30 proyectos de Pavegen, tanto permanentes como temporales. Desde hace dos años, cuatro de estas baldosas colocadas en la Simon Langton Grammar School para chicos, obtienen energía de las pisadas de sus 1.100 estudiantes para mantener la iluminación del pasillo. Además, fueron utilizadas en festivales de música para cargar teléfonos móviles y encender luces de tecnología LED.

Proximamente estas baldosas se van a instalar en la Federation Square de Melbourne (Australia) y hay planes para una estación de tren en Londres y un centro comercial de Atenas. El interés por esta tecnología también va en aumento en Estados Unidos.