La iniciativa es llevada adelante por una colaboración internacional que involucra universidades, organismos científicos y centros de investigación de Francia, Italia, Reino Unido, Estados Unidos y Argentina. A nivel local, las instituciones participantes son la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA); el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (Mincyt); el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y la provincia de Salta.

El singular telescopio de microondas, y el resto de los subcomponentes que también llegaron desde Francia, serán trasladados en camión a Salta para ser instalados en la localidad de San Antonio de los Cobres. Allí, en la zona de Alto Chorrillos, a 4.900 metros sobre el nivel del mar y bajo un cielo diáfano, se buscará probar la Teoría Inflacionaria, una modificación de la Teoría del Big Bang que propone una expansión exponencial en el inicio del Universo.

Este instrumento no trabaja con luz visible, sino con radiación no detectable por el ojo humano, en la región de bajas energías del espectro electromagnético. Consiste en un interferómetro bolométrico que permitirá inferir en la radiación de fondo cósmico, resto fósil del Big Bang, la existencia de las ondas gravitacionales primordiales hace 13.800 millones de años, en el inicio mismo del espacio-tiempo.

En el marco del proyecto “Salta, Ventana al Universo” se aspira a convertir a la provincia en sede de un creciente número de instalaciones científicas en el campo de la astronomía y la astrofísica.

QUBIC (Q-U Bolometric Interferometer for Cosmology) es un proyecto internacional de cosmología experimental que tiene como objetivo medir el modo B en la polarización de la radiación de fondo en microondas, a fin de descubrir qué ocurrió en los primeros instantes después del nacimiento del Universo.

La zona de Alto Chorrillos también albergará al radiotelescopio argentino-brasileño LLAMA (Large Latin American Millimiter Array) para observaciones astronómicas en longitudes de onda milimétricas y submilimétricas. De esta manera, el Noroeste argentino se transformará en un centro de atracción científica a nivel nacional, regional y global.