Un proyecto ideado por los surcoreanos Yungi Jung y Jeong Gwang Hwang, pretende solucionar el problema de desertificación que año tras año transforma en desiertos millones de hectáreas fértiles. Fue presentado recientemente en el concurso internacional de rascacielos (Skyscraper Competition) organizado por la revista estadounidense eVolo.

Desertscraper es el nombre de esta máquina gigante que, de construirse, tendría la función de trasplantar vegetación en superficies áridas y mejorar la calidad del suelo degradado mientras avanza rodando. La máquina funcionaría con energía solar, tiene como objetivo devolver la vida a esos desiertos que se han formado de manera artificial y permitir que esas zonas vuelvan a ser verdes.

Está compuesto por una serie de enormes granjas en cuyos invernaderos crecen módulos de plantas. En este peculiar rascacielos rodante, que está equipado con un sistema de suministro de agua, se produce incluso el compostaje. La vegetación queda trasplantada en el suelo cuando el cinturón cilíndrico exterior de la máquina entra en contacto directo con la superficie del terreno. Asimismo, el Desertscraper se encarga de remover la tierra, lo que aumenta la porosidad del suelo y favorece el crecimiento de las plantas.

Si bien la máquina se ideó para utilizar en China, la desertificación y la degradación del suelo es la responsable de la pérdida de 23 hectáreas de tierra cultivable por minuto en el mundo, por lo que es una de las principales preocupaciones de los especialistas que consideran que, de no encontrar una solución efectiva, a largo plazo podría causar no sólo la escasez de alimentos sino también un aumento en las migraciones de las poblaciones, lo que pondría en peligro la estabilidad de las naciones.