Fotos y fuente: Télam
 
Las abundantes lluvias caídas en las últimas horas en la zona de montaña en Catamarca provocaron la crecida de ríos que desembocan en el dique, cuya capacidad fue desbordada y obligó a la apertura de las compuertas. Debido a esta situación se declaró “en alerta amarilla” la zona comprendida por Alberdi, Graneros, La Madrid y Monteagudo.
 
El agua que cayó en los cerros de Catamarca “provocó la crecida del río San Ignacio y sumó un importante caudal al dique Escaba”, explicó a Télam el director de Defensa Civil de la provincia, Fernando Torres. Por ese motivo, alrededor de un centenar de familias fueron evacuadas en Alberdi y Graneros a raíz del desborde del río Marapa, mientras que otras cincuenta permanecían aisladas en Escaba de Abajo.
Las crecidas afectaron un camino alternativo que une Santa Ana con Graneros y dañaron dos puentes peatonales, según indicaron desde Defensa Civil.
La situación se generó tras una nueva y torrencial tormenta que azotó en la serranía catamarqueña ya que en pocas horas, la lluvia alcanzó los 300 milímetros y provocó la saturación del dique de Escaba. El dique llegó a erogar 639 milímetros cúbicos de agua por segundo, según reconoció Carlos Núñez, funcionario de la municipalidad de Alberdi, cuando hasta hace seis días rondaba los 60 milímetros cúbicos.
En Escaba de Abajo la creciente produjo, además, la caída de un puente colgante, quedando totalmente aisladas unas 70 familias, indicó la policía.
 
En la zona del pedemonte tucumano también llovió copiosamente y provocó la crecida de los ríos Chirimayo, Chico, Medinas y San Ignacio, aunque no se reportaron problemas en poblaciones de la zona.