El segundo derrame de agua cianurada que produjo Barrick Gold en la mina Veladero fue determinante para los vecinos de Jáchal que unidos en la Asamblea Jáchal No Se Toca exigen el cierre definitivo de la mina. El gobernador Segio Uñac fue hasta la localidad para hablar y explicar la situación y resultó agredido. A Jáchal se le acabó la paciencia, ahora los técnicos del gobierno provincial afirman que Barrick no produjo contaminación en el derame del jueves pasado.

Alberto Hensell, ministro de Minería sanjuanino afirmó que “no se encontró presencia de cianuro en los lugares examinados, pero el vertido de material cianurado fuera del valle de lixiviación, donde se separa el oro de la roca, fue concretamente por la falta de levantamiento de la altura de la berma” La berma es un alud de tierra que haceque el líquido cianurado no se desborde.

En el nuevo derrame del jueves pasado, el líquido cianurado salió 100 metros cúbicos fuera del valle de lixiviación, desparramándose por una superficie de 200 metros cuadrados. El Canal Potrerillos es un cauce que deriva agua al al río Jáchal, y que pasa a apenas 400 metros de allí.

“Los trabajos para el levantamiento de la berma –según el funcionario provincial- fueron requeridos por nosotros en varias oportunidades. La mina no podrá funcionar sino resuelve esto” Hensell sostuvo en una rueda de prensa que en la inspección que realizaron dentro de la mina se determinó que “las muestras, a la luz de los informes, indican que no ha habido presencia de cianuro en ninguno de estos puntos” y por lo tanto no hubo peligro de contaminación de ríos o del suelo en el incidente. Hemos intimado a la empresa para que proceda al levantamiento de las bermas de manera de garantizar el funcionamiento del valle de lixiviación”.

El gobernador Sergio Uñac visitó Jáchal acompañado por el  Intendente del Departamento de Iglesia, Marcelo Marinero. El pueblo jachalero está unido en un solo pedido: el cierre de la mina y la posterior expulsión de Barrick Gold de la provincia. Las declaraciones del ministro de Mineria argumentando que no habría existido contaminación en este segundo derrame ocasionaron el enojo de la población. Tanto el Intendente como el gobernador han favorecido a Barrick desde el primero momento.

Ante los vecinos de Jáchal dijo que iba al pueblo a dar la cara y que le impondrá “una multa ejemplificadora a Barrick por el nuevo derrame, por lo que lo van a pensar dos veces antes de dejar de hacer controles” La multa en pesos significa nada para una multinacional como Barrick, lo que querían oir los vecinos es qué se iba a hacer con respecto al derrame del 12 de septiembre pasado, y con los otros tres derrames que ya han existido en el pasado. La contaminación de los ríos de la cuenca del Jáchal está confirmada.

El gobernador quiso defender lo indefendible y entre gritos y forcejeos recibió golpes y escupitajos. Tuvo que abandonar el lugar echado por un pueblo agotado de palabrerío. “Están contaminando el agua” “Firme un acta comprometiéndose a cerrar la mina” “Nos están tapando con basura”, fueron algunos de los pedidos jachaleros, quienes insistieron que ya había gente enferma por la contaminación del agua. Uñac, lejos de contener a los vecinos, los increpó diciéndoles: “Tráiganme un caso para verlo” Esto no hizo más que recrudecer la ira comunal provocando un verdadero descontrol. Uñac debió irse rápidamente, corriendo y dando la espalda a un pueblo que sólo pide una sola cosa: el cierre de una mina que daña y contamina el agua que toman y el medio ambiente que protege la vida en este rincón de nuestro país.

En las últimas horas Barrick hizo una nueva jugada: decidió detener la actividad en la mina para realizar los trabajos que le exige el gobierno de San Juan. “Una vez concluidas las tareas, la compañía elaborará un informe final que elevará a las autoridades con los pormenores de todas las actividades realizadas y cada una de sus derivaciones”.