En 1991 Los Antiguos se hizo conocido por haber quedado sepultado por las cenizas de la erupción del Volcán Hudson, pero con el paso del tiempo este escenario se modificó, dando lugar al natural paisaje paradisíaco de una localidad que atrajo nuevos habitantes. Hoy sus añosas alamedas protegen del viento patagónico a las chacras donde se conserva el sabor andino y la identidad de una comarca que convirtió esto en su principal atractivo turístico.

Los Antiguos se halla en el noreste de la provincia de Santa Cruz, es una localidad de poco más de 10.000 habitantes, que recibe alrededor de 120.000 turistas al año. Su pico de recepción se da en el verano, cuando en enero se celebra la Fiesta Nacional de la Cereza. Sus productos del territorio son los frutos propios que se siembran en el bosque andino, tales como frutillas, frambuesas y cerezas.

La gastronomía configura un gran atractivo de esta tierra, los escabeches y el cordero, dulces y licores forman una ruta sensorial que se materealiza en casas de té, comedores y en las chacras donde se producen dulces caseros y otras delicias que los turistas disfrutan. El pueblo, además, posee un microclima especial, que se fundamenta por su escasa altitud sobre el nivel del mas, apenas 200 metros, y la cercanía de la inmensa masa de agua del Lago Buenos Aires, al pie de la Cordillera de Los Andes.

Las chacras turísticas ofrecen una amplia variedad de productos, desde frutos, en especial las cerezas y vegetales de estación hasta elaboraciones artesanales como lo dulces, licores, escabeches, chocolates, chutneys, tartas y tejidos, bar lácteo y cabalgatas para llenar todos tus sentidos del visitante“, explicó el Secretario de Turismo de Los Antiguos, Mauro Croce.

Las chacras, escondidas entre árboles añosos, son oasis de reparo que “invitan a conocer este fascinante paseo dentro de un valle lleno de sabores que alimentan todos los sentidos”, sostiene Croce. Allí se puede ver cómo familias rurales cosechan los frutos del bosque y cada una de ellas venden su producción, totalmente artesanal, que asegura un producto sin conservantes ni agregados químicos, que conservan y expresan el verdadero sabor cordillerano.

Desde los Antiguos además se pueden conocer La Cueva de Las Manos, que son Patrimonio de la Humanidad, el Cañadón del Río Pinturas, la Sierra de Colores y el Parque Nacional Patagonia. Estas tierras son bendecidas por lagunas de aguas cristalinas que completan un paisaje edénico. En la meseta y en cursos de agua se encuentra el habitat del macá tobiano, un ave que está en serio riesgo de extinguirse.

Para llegar a Los Antiguos se acceder por vía aérea, usando los aeropuertos de Comodoro Rivadavia, a 430 kilómetros o el de El Calafate a 500.