Actualmente más de dos millones de autos eléctricos circulan en el mundo, con la mayor concentración en China y Estados Unidos. Se trata de una cifra que representa apenas el 0,2% del total de parque circulante mundial.

Según un estudio publicado por el Foro Económico Mundial, que examinó las principales tendencias que afectan la transformación de los sistemas de movilidad y energía, puso especial atención en su impacto en las ciudades y llegó a la conclusión de que los vehículos autónomos eléctricos podrían reducir el costo del transporte urbano por kilómetro en un 40%, a medida que aumenten los viajes con este tipo de vehículos.

El informe analizó la electrificación, descentralización y digitalización de los sistemas de energía y también el cambio hacia la movilidad compartida y la conducción autónoma.

El estudio concluyó que, solamente en Estados Unidos, alcanzar esta transformación cuadruplicaría el beneficio para la sociedad en 2030, con un ahorro del orden de los 635.000 millones de dólares.

Además, la electrificación de los vehículos añadiría flexibilidad a la gestión del sistema de energía, ya que las flotas de vehículos eléctricos públicos, comerciales y de servicios de transporte se conectarían a cargas inteligentes y a servicios auxiliares.

Las emisiones marginales de dióxido de carbono (CO2) se conseguirían reducir a cero e impulsar el uso de la energía solar y eólica para satisfacer la demanda de la electricidad necesaria para movilizar estas flotas de transporte.

Las ciudades de Buenos Aires, Montreal y Santiago de Chile por ejemplo ya están dando prioridad a la electrificación del transporte público a través de licitaciones de autobuses eléctricos.

La convergencia de estrategias de movilidad y energía pueden magnificar los beneficios económicos y sociales de la movilidad eléctrica en las ciudades y asegurar un aumento de la sostenibilidad, fiabilidad y elección del cliente“, expresa el jefe de Energía e Industrias Básicas de Foro Económico Mundial, Roberto Bocca.