Un estudio publicado recientemente en la revista Science, realizada por investigadores de la Universidad de Boston y del Centro de Investigación de Woods Hole, ambos en Estados Unidos, asegura que la destrucción y deforestación en el mundo generó que estos pasen de retener carbono en lugar de emitirlo.

Se trata de una investigación sobre todos los datos satelitales que pudieron encontrar sobre los bosques tropicales en tres regiones: Sudamérica, África y Asia. Mientras Latinoamérica aporta cerca del 60% de las emisiones, en África la cifra es de 24% y en Asia del 16%.

Estos ecosistemas, que antes eran claves para absorber los gases efecto invernadero del mundo, ahora están emitiendo alrededor de 425 teragramos de carbono anuales: una cantidad mayor a todo lo que emite el tráfico de Estados Unidos.

La nueva cifra que dan estos científicos, y que no había mencionado ningún estudio anterior, tiene que ver con que ellos también involucraron el impacto de la perturbación y la degradación de los bosques (no sólo de la deforestación) para conocer qué tanto carbono se estaba emitiendo.

Aspectos como el adelgazamiento del tronco de los árboles o la perturbación del dosel, que a su vez afecta a la biodiversidad protegida bajo este, juegan un rol importante en cuanto a las emisiones.

Antes de este estudio sabíamos que la degradación de los bosques era un problema, pero nunca supimos dónde y cuánto”, aclaró Wayne Walker, uno de los autores de la investigación, a el diario The Guardian.

Se trata de cifras que representan una señal de alerta, sobre todo para los gobiernos y los tomadores de decisiones.