Hace pocas semanas el gobernador de Chaco, Domingo Peppo firmó el decreto 298/19 (1) que derogó los permisos de desmonte en bosques nativos. Sin embargo, Greenpeace comprobó que continúa el avence de las topadoras, y fiscalizó el departamento de Almirante Brown, al este de la provincia y colindante con Santiago del Estero.

A través del monitoreo de imágenes satelitales, la organización detectó el avance del desmonte, razón por la que se hizo presente en el lugar.

El desmonte, que sería ilegal, pertenece al establecimiento Monterrey, que se encuentra ubicado en El Impenetrable chaqueño y abarca cerca de 5.700 hectáreas. Actualmente llevan desmontadas más de 750 hectáreas de bosque protegido.

Estos bosques nativos están clasificados en la Categoría II – amarillo del Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos del Chaco y es lindera al Parque Nacional Copo (Santiago del Estero) y la Reserva Provincial La Pirámide (Chaco)”.

Este caso fue denunciado en un informe de la organización presentado en diciembre pasado (2 y 3). La finca, junto a otras recategorizadas, se encuentra sobre la zona delimitada como corredores de conservación del Gran chaco.

“Al permitir esta destrucción, el gobernador Peppo, está poniendo en grave peligro al Parque Nacional Copo, que alberga una gran biodiversidad. Está en sus manos cancelar la ejecución de los desmontes en las fincas recategorizadas y avanzar en un plan de restauración de los bosques ilegalmente desmontados. No hay otro camino que respetar la ley de bosques”, sostuvo Noemí Cruz, coordinadora de la campaña de bosques de Greenpeace.

Según exponen desde la ONG, el desmonte se encuentra en una zona de amortiguación del Parque Nacional.Esta es una zona lindante al Parque Nacional Copo, y debe respetarse. Las máquinas están matando al bosque a muy pocos kilómetros, perforando esta zona del Corredor del Gran Chaco”, agregó Cruz.

Greenpeace advierte a su vez, serias consecuencias en la fauna autóctona. Especies que habitan el Impenetrable están en peligro, como es el caso del Yaguareté, el tatú carreta y el oso hormiguero, en peligro de extinción.

El 28 de enero el gobernador del Chaco firmó el decreto que derogó los permisos de desmonte sobre bosques nativos y suspendió el procedimiento que reglamenta la actualización del ordenamiento territorial de bosques nativos de la provincia.
Greenpeace destacó la medida, pero reclama que aún no fueran cancelados los permisos otorgados y que tampoco se dispuso un plan de reforestación para los desmontes ya ejecutados.