Por Damián Damore

 

Pablo Grinjot, Grinjot (Club del Disco).

Pablo Grinjot es violinista, pianista, guitarrista y cantor. No se trata sólo de una enumeración, Grinjot es uno de los mejores talentos de la camada de nuevos cancionistas. Grinjot disco tiene referencias rioplatenses (rasgueos candomberos a ritmos de milonga, por citar dos vínculos). La cadencia en la quintaesencia de este álbum. Grinjot cabalga cómodo con las melodías con un fraseo entregado al éter. Un disco al que lo peor que se le puede decir es que es fresco, sobre todo por los arreglos anacrónicos de Alejandro Kauderer -que también produjo- y que juguetea con las armonías. Dos canciones: “Milonga del tren fantasma” y “Despedida”. ****

Delfor Sombra, Volverá en primaveras (Sony).

Mucha de la poesía pampeana no sería canción sin el desvelado aporte de Sombra. Volverá… es un serie de poemas trazados por la regionalidad. Edgard Morisoli Teresa Pérez, Aledo Meloni, Carlos Herrera y Julio Domínguez son los nombres que acompañan a Delfor en una obra despojada y desoladora como la llanura misma. Dos canciones: “Nanas para mamá Rosa” y “Un adiós para Lita”. ***


Silvia Gómez, Andar (Independiente).

Sin estridencias, Andar se hace camino con el canto. La voz de Gómez se funde con los ritmos de chacarera, zamba, chamamé, cueca y vidala. El repertorio aborda composiciones clásicas del folklore argentino (“Dorotea, la cautiva”, de Ariel Ramírez) e inéditas. Acompañan a la intérprete Bernardo Bogliano (guitarra), Nicolás Marini (bajo), Luis Gómez (guitarra rítmica) y Tato Ibarguren (percusión). Andar es todo un trabajo en familia: su hermano Omar Gómez realizó la producción del disco, su hijo Nicolás Marini toca el bajo y canta y su marido, Rubén Marini, es el autor de la “Chacarera del chinito”, a la que puso música su otro hermano, Néstor. Dos canciones: “La trunca norte” y “El otro camino”. ***

Dúo Cardozo, Donde empieza la canción (UMI).

El Dúo Cardozo (integrado por los hermanos Mauro y Pablo) presenta su opus 1. Donde empieza la canción reúne once piezas con aires rioplatenses y otras músicas populares de nuestra región. Con una guitarra criolla casi siempre presente y el fraseo delicado de Mauro (una voz que homenajea al mejor Flaco Spinetta), el trabajo se vuelve solemne por momentos. Algunos arreglos de piano subrayan su voz y esa mecánica atenta contra los aires de vanguardia del disco. En “La confianza del guerrero” se hace explícito. Dos canciones: “Ay mamá” y “Brujo cantor”. ***

* Malo

** Regular

*** Bueno

**** Muy Bueno

***** Excelente