Esta semana dos nanosatélites hechos en Argentina fueron puestos en órbita desde China, se trata de “Fresco” y “Batata”, con un peso menor a treinta kilos cada uno, ya orbitan a 500 km de altura. Tanto la estructura como el soft que llevan en su interior son ciento por ciento hechos en nuestro país.

Satellogic es la empresa que diseñó los nanosatélites y que ya tiene orbitando a tres más, “Capitan Beto“, “Manolito” y “Tita“. Fresco y Batata fueron lanzados esta semana desde China y llevan cada uno una memoria llamadas MeMOSat, que fueron hechas en Argentina por el grupo interinstitucional LabOsat.

“Las MeMOSat son memorias resistivas conformadas por dos películas metálicas con un óxido entre medio de unos 20 nm de espesor, con propiedades de resistencia eléctrica, que nos envían información desde los satélites y nos permiten estudiar su comportamiento en estos ambientes hostiles”,comenta Federico Golmar del Centro de Micro y Nanoelectrónica del INTI (CMNB), que forma parte del grupo LabOSat junto con CNEA, UNSAM y CONICET. “Son como laboratorios en miniatura para probar componentes electrónicos en ambientes adversos, que se comercializarán en un futuro

“Desde LabOSat participamos de otra experiencia similar en 2014, cuando Satellogic lanzó el BugSat-1, conocido comercialmente como Tita en honor a la actriz Tita Merello”, agrega Golmar. En el caso de “Fresco” y Batata”, bautizados así en honor al clásico postre nacional servirán para realizar tareas de monitereo para el campo. Los dos nanosatélites representan la primera experiencia en el país en poner en órtbita satélites con fines comerciales. Emiliano Kargieman, creador de la empresa, expresó que el fin de Satellogic es “democratizar el acceso al espacio“.

Ambos nanosatélites son paralelepípedos de 80 cm de alto, 40 de ancho y 40 de profundidad y están orbitando a 500 kilómetros de altura de la superficie terrestre, y permanecrán orbitando por tres años a una velocidad de 27.000 Km por hora. Darán 15 vueltas diarias a la Tierra.

“Las memorias que llevan Fresco y Batata tienen un alto potencial porque son más económicas, portátiles y versátiles que las que actualmente se ofrecen en el mercado internacional; y podrán utilizarse en la industria en otros ambientes hostiles más allá del espacial”, concluye Liliana Fraigi, directora del CMNB. Argentina de esta manera se inserta aún más en el consorcio de países con tecnología espacial.