En febrero de este año en Tafí Viejo se hallaron los restos óseos de un chamán al que llamaron Ishma, y que representa “el más antiguo de Tucumán y uno de los más importantes del país”, según explicó el arqueólogo Guillermo Ortiz. Durante todo este año se trabajó en la determinación de la data del tiempo, y esta semana se pudo saber que vivió hace 2180 años, cuando gran parte de Tucumán era una selva.

“Es uno de los hallazgos más antiguos e interesantes de la provincia y podría ser uno de los más importantes del país por su conservación”, detalló Ortiz. Los restos fueron encontrados entre la vegetación, entorno a mucha materia orgánica, lo que impidió hacer una rápida data temporal. Para poder determinar el año en el que vivió se debió recurrir a la tecnología de la Universidad de Georgia (Estados Unidos), especialistas de allí pudieron hallar la información precisa, el resultado estableció que Ishma vivió en Tafi Viejo hace 2180 años.

“Es uno de los más antiguos de la zona. Hay otro en Horco Molle, pero el que se hizo aquí, en Tafí Viejo, es el primero que vino acompañado con un ajuar que permite identificar al sujeto. En este caso, se han encontrado dos artefactos de hueso de ave utilizados en la práctica de inhalación de cebil, una planta alucinógena y estimulante asociada a los rituales chamánicos. Una de esas cucharas, incluso, tiene restos de cebil. Eso permite suponer que se trataba de un chamán”, explicó al diario La Gaceta el intendente de Tafí Javier Noguera, quien resultó uno de más entusiastas colaboradores del proyecto de revalorización arqueológica.

En esta ciudad hay una historia que es muy antigua y que no se remonta a la llegada de los españoles, sino que hay registros anteriores a Cristo que queremos rescatar y conocer. Este hallazgo trae luz sobre esto, ya que nos permite determinar que la cultura Tafí no estaba sólo en los Valles, sino que también se había asentado aquí, con sus cultivos, su tecnología alfarera y su idiosincrasia tan particular. Eso explica los nombres similares de ambos pueblos. Había una conexión que ahora se puede comprobar científicamente”, afirmó Noguera-

El objetivo del municipio y de los investigadores que participaron de este hallazgo es jerarquizarlo, por este motivo se inauguraron dos espacios para difundir la historia de Ishma, uno en el Policlínico de Tafí, donde se exhibe en un box transparente una réplica de la urna en la que se encontraron los restos del chamán, y en la Hosteria Municipal se hizo un Centro de Interpretación Arqueológico donde se puede ver un holograma de Ishma, allí está depositada la urna original.

Según se pudo determinar en los estudios, el Chamán se habría fracturado la tibia y el peroné, no podía caminar y tenía una severa desviación de la columna vertebral. Acaso por estas razones, especulan, se habría hecho Chamán. El papel de una persona con este títiulo era de trascendental importancia entre los pueblos originarios. El Chaman exorcizaba, podía tener visiones y establecía un vínculo directo con fuerzas astrales y telúricas.

El hallazgo es una puerta que se abre en el tiempo. Hace dos milenios Tafi era muy diferente a como es ahora. “La selva era muy frondosa y abundaban los árboles de gran porte. La vegetación autóctona debió haber sido realmente apabullante“, detalló Ortiz, aunque “con la llegada de los españoles, esa magnificencia se fue perdiendo hasta quedar casi extinta. Esta zona selvática y boscosa se comunicaba de manera directa con los Valles Calchaquíes y había una ruta que unía a los pueblos. La aldea que estaba ubicada en lo que hoy es Tafí Viejo se organizaba alrededor de los campos y sus pobladores eran agricultores y pastores”, concluyó el especialista.