Cuando pensamos en nuestras necesidades humanas más básicas, solemos pensar en comida, agua y refugio. Pero las diseñadoras estadounidenses Anna Stork y Andrea Sreshta pensaron en otra cosa, a la hora de crear un producto para ayudar a los esfuerzos de socorro después de un terremoto en Haití: luz.

LuminAID‘, como su nombre lo indica, pretende servir como una luz de ayuda, algo que tal vez algunos pueden ver como algo sin sentido, pero que algunas regiones puede ser vital.

Tanto para aventureros, mochileros o trabajadores de emergencia como puede ser en Nepal, este desarrollo se volvió super práctico a la hora de obtener luz debido a su naturaleza compacta y alta eficiencia energética, así como su facilidad de uso.

Las creadoras de esta luz presentaron la primera versión mientras eran estudiantes de la Universidad de Columbia, Estados Unidos, y pudieron viajar a India para probar el prototipo en diversos campamentos.

LuminAID Consiste en algunos LEDs, una batería recargable de polímero de iones de litio y un placa fotovoltaica, integrados en un formato que consiste en una especie de bolsa o ‘almohadita’, también en forma de caja plegable e inflable, de un plástico especial totalmente libre de PVC. La luz es sumergible a 1 metro  y todos los componentes electrónicos están libres de plomo y de cualquier otra sustancia peligrosa.