El desagüe de la avenida Constitución y el Boulevard Marítimo es uno de los más importantes de la localidad balnearia, y su impacto sobre la línea de costa es apreciable luego de cada tormenta, con botellas, bolsas de nailon, envoltorios de productos comestibles, restos de líquidos contaminantes y residuos de todo tipo que terminan en el mar y en la playa.

A poco menos de cuatro meses de la próxima temporada, un grupo de residentes y surfistas decidió realizar una convocatoria para el próximo viernes en la que intentarán dar visibilidad a esta problemática y pedir que el Municipio dé una respuesta.

Junto a ambientalistas, activistas y referentes del surf local y nacional, recorrerán la zona para amplificar el reclamo y explicar el impacto que este foco de contaminación provoca en el medio ambiente, así como los riesgos que implica para miles de turistas y residentes que cara verano eligen esas playas, en una de las zonas de mayor crecimiento urbano y demográfico de la ciudad.

Manuel González, uno de los impulsores de la convocatoria, explicó a Télam que “el objetivo es pedir que se resuelva de una vez una situación que está a la vista de todos cada vez que llueve y que es tema constante de charla entre los vecinos y surfistas de ese sector de la ciudad”.

González aseguró que el desagüe “lleva directo a la playa y al mar toda la basura que hay en la calle y que se acumula en una especie de laguna” e indicó que la campaña lanzada apunta “a buscar una solución a través de las obras necesarias desde el Municipio” y a su vez a “concientizar a los vecinos para que eviten dejar residuos en cada esquina, que terminan en el desagüe apenas llueve”.

La convocatoria cuenta con el apoyo de la Asociación de Surf Argentina (ASA), que desde hace años reclama una solución, y que ha respaldado incluso un proyecto que propone transformar el lugar en un paseo recreativo, a través de la canalización de la desembocadura de ese pluvial.

“La cantidad de basura que se junta sobre la playa y termina en el mar cada vez que llueve es tremenda. Y nosotros nos sumamos institucionalmente al reclamo para que se hagan las obras necesarias”, aseguró Freddy Tórtora, presidente de la ASA.

Tórtora explicó que si bien existen reglamentaciones para que se coloquen mallas de contención, “en la actualidad, toda el agua que baja cae directamente en la playa con todo lo que arrastra”.

En diciembre de 2016 se sancionó una ordenanza municipal que establece que deben colocarse mallas o redes de contención para los residuos sólidos en las desembocaduras de vertidos pluviales sobre el mar y las playas, pero esto no se aplica en el caso de este desagüe, y ante cada lluvia se genera un espejo de agua mezclada con basura sobre la arena y ocupa un sector importante de la playa.