En cuatro días llovió el doble de lo que suele llover en todo agosto. Así está el mundo y Mar del Plata lo sufre desde la semana pasada, cuando se desató una tormenta de intensa lluvia a la que el correr de los días le fue sumando un viento demoledor que arrancó árboles de raíz, cortó cables de electricidad, aplastó automóviles.

Fueron 175 milímetros de agua los caídos en las últimas 96 horas. Durante todo agosto el promedio es de 60 milímetros de agua de lluvia. A eso se sumaron vientos de 80 kilómetros por hora, que embrabecieron el mar y devolvieron olas de cinco metros. Por eso, el gobierno municipal cerró la Avenida Costanera y clausuró provisionalmente algunos paseos costeros.