El Ministerio de Ambiente informó a través de un comunicado que la Brigada de Control Ambiental (BCA) realizó este lunes una inspección en una forrajería de la localidad Villa Rosa (Pilar) que dejó como saldo el decomiso de 63 ejemplares de aves vivas que luego fueron llevadas a la Fundación Temaikèn para su rehabilitación.

Producto del hacinamiento, cuatro ejemplares de especies autóctonas se encontraban muertas en las jaulas junto a otros de su misma especie. Entre las aves secuestradas había ejemplares de cardenales (amarillo y de copete rojo), jilguero, cabecita negra, reina mora, siete colores, corbatitas, gambitas, manones y diamante de gould.

Por otro lado, el ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires informó a través de un comunicado que la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA) dispuso la clausura de un criadero ilegal que funcionaba en una casa en el barrio de Liniers y que realizaba sus ventas a través de internet.

De esta forma se logró el rescate de 362 aves cuyo valor en el mercado negro está estimado en más 3 millones y medio de pesos.

La causa se inició a través de una denuncia. Las aves se encontraban hacinadas en jaulas, sin las mínimas condiciones de higiene y salubridad necesarias.

Asimismo, se encontraron tres aves muertas sin la debida protección higiénica sanitaria, por lo que representaban un foco infeccioso de enfermedades zoonóticas.

El fiscal Rolero Santurián imputó al responsable del criadero por actos de crueldad animal, mientras que las aves rescatadas fueron trasladadas a la Reserva Ecológica Costanera Sur.